Hizbulá censuró a las autoridades libanesas por el acuerdo con Israel y pidió rechazarlo

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El Cairo, 27 jun (EFE).- El grupo chií libanés Hizbulá acusó a las autoridades de Líbano de haber traspasado "las líneas rojas" con la firma del acuerdo marco ayer, viernes, con Israel y Estados Unidos como mediador y abogó por la lucha sobr el terreno hasta que los israelíes se retiren del sur del país.

En sus primeras palabras tras la rúbrica, el líder de Hizbulá, Naim Qassem, pidió en un extenso comunicado a la Presidencia libanesa y al Gobierno del país mediterráneo que rectifiquen sus "errores", los cuales están "destruyendo el Líbano".

"Rectificar sería una virtud que quedaría documentada a vuestro favor después de tantas faltas. Nosotros estamos dispuestos a cooperar y a trabajar juntos por la soberanía del Líbano", aseveró, aunque añadió que sus combatientes seguirán "sobre el terreno hasta expulsar la ocupación", en referencia a las zonas que invade actualmente Israel en el sur del país mediterráneo.

"Una humillación, una vergüenza y una renuncia a la soberanía", con estas palabras tildó Qassem el pacto, especialmente porque la retirada de Israel está vinculada en el acuerdo marco al desarme del grupo chií libanés.

Esto, en palabras del líder de la formación armada, es una "propuesta extremadamente peligrosa que sobrepasa todas las líneas rojas y convierte al Líbano en un juguete en manos del enemigo israelí".

"Con el pretexto de que el Líbano debe cumplir el desarme para que Israel se retire, cualquier arma existente en cualquier parte del territorio libanés servirá para alegar que el Líbano incumple sus compromisos. Pero las armas no serán entregadas en absoluto, y nadie tiene derecho a privar a los libaneses de su derecho a defenderse a sí mismos y a su tierra frente al ocupante de nuestro territorio y al asesino de nuestro pueblo", sostuvo.

Entre los 14 puntos del acuerdo marco, publicado por el Departamento de Estado de Estados Unidos, está el apartado 3 sobre las llamadas "zonas piloto" en el sur del Líbano, que el Ejército libanés irá asumiendo "gradualmente" y que servirán de lanzadera para un "repliegue gradual" de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) del sur del Líbano.

"Las FDI y las Fuerzas Armadas Libanesas (FAL) han acordado dos zonas iniciales, y las futuras zonas piloto también se acordarán de mutuo acuerdo. Una vez confirmado el desarme exitoso de los grupos armados no estatales y el desmantelamiento de su infraestructura en estas zonas, las FAL asumirán la responsabilidad de seguridad plena y efectiva en ellas", detalla el texto.

Ya ayer, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, anunció que, como fruto de lo acordado, las tropas israelíes abandonarían dos zonas del sur del Líbano -una al norte y otra al sur del río Litani-, pero reiteró que no se irán hasta que Hizbulá se desarme y deje de ser una "amenaza".

También el punto 3 dice que, solo una vez que las tropas libanesas vayan asumiendo el control, los esfuerzos de reconstrucción comenzarán con apoyo internacional y "la población civil libanesa" podrá regresar "a estas áreas bajo el control exclusivo de las autoridades estatales libanesas", en un proceso que será vigilado por EE.UU.

Por otro lado, el punto 4 menciona el compromiso del Gobierno libanés a ejercer "plena soberanía" sobre todo el territorio nacional y a lograr el "desarme completo" de todos los grupos armados no estatales, particularmente Hizbulá, que solo se nombra una vez en todo el documento.

Pese a estas palabras de Qassem, el presidente del Líbano, Joseph Aoun, indicó que este acuerdo marco constituye "el primer paso" hacia la recuperación de la plena soberanía del país y se comprometió a seguir trabajando hasta completar ese objetivo.

También, el presidente del Parlamento libanés e importante aliado de Hizbulá, Nabih Berri, llamó hoy a sus seguidores a que se abstengan de conflictos internos, ante las protestas limitadas de anoche de partidarios de la formación armada tras el anuncio del acuerdo marco con Israel.

Para intentar calmar la tempestad, este responsable -que actúa como interlocutor internacional de Hizbulá- solo escribió un párrafo, en el que citó a Al Alí in Abi Tálib, el primer imán para los chiíes: "Sé en tiempos de sedición como el camello joven: ni tiene lomo fuerte para que lo monten, ni ubres para que lo ordeñen".

Igualmente, pese al pacto para alcanzar una "paz y seguridad duraderas" en el país de los cedros, el Ejército israelí bombardeó esta tarde la zona de Nabatieh al Fawqa, en el sur del Líbano, sin información de víctimas hasta el momento.