El ministro francés de Trabajo, Jean-Pierre Farandou, defendió este lunes, en una entrevista a la emisora France Info, adaptar un modelo similar al que existe en España, en el que los convenios colectivos fijan las condiciones a partir de las que se suspende el trabajo por el calor, en lugar de instaurar unas reglas iguales en todo el país y para todos los sectores.
Para convencer a los interlocutores sociales, dijo que, a invitación de Yolanda Díaz con la que estuvo hablando el pasado viernes y que le invitó, va a proponer a sindicatos y patronal "un viaje de estudios" de dos o tres días para tratar de "entender cómo la sociedad española se ha adaptado al calor".
"Hay que ir a entender cómo funciona, cómo tomaron esa decisión (sobre los convenios), cuál es el resultado y si están satisfechos. Aprovechemos de que estamos en Europa. Yo tengo muy buenas relaciones con la ministra de Trabajo", explicó el ministro.
Preguntado sobre si lo que le interesa del caso español es copiar los horarios de trabajo empezando más pronto y haciendo una pausa más prolongada en las horas de más calor, respondió que lo que le interesa es que sean los convenios colectivos los que fijan esas reglas en función de las necesidades y las características del sector.
El objetivo es que, una vez que estuvieran establecidas en los convenios colectivos, "todo el mundo lo sabría, los trabajadores, las empresas" y eso estaría integrado en la organización y en los contratos: "La sociedad estaría organizada para tener en cuenta estos grandes periodos de calor que seguramente van a volver a producirse".
Farandou indicó que va a constituir un grupo de trabajo a nivel nacional, y que luego cada sector profesional deberá reflexionar para adaptarse en función de sus peculiaridades.
El responsable francés de Trabajo justificó su negativa a la idea de un permiso climático, propuesto por el partido de los Ecologistas en plena ola de calor, que toman como ejemplo lo que existe en España.
Lo hizo haciendo hincapié en que la ministra española le había contado que allí se creó por las inundaciones de Valencia en el otoño de 2024 "para cubrir jurídicamente" a los que no podían salir de casa porque las carreteras estaban cortadas.
Añadió que en Francia ya existe el llamado "derecho de retirarse" del trabajo, que es un derecho individual en caso de que un empleado considera que hay un riesgo grave e inminente para su persona.
La ola de calo que durante más de una semana ha afectado buena parte de Francia, y que este lunes se limita a cinco departamentos en la costa mediterránea en alerta naranja, ha causado la muerte de al menos 1.000 personas, según las primeras estimaciones de la agencia sanitaria francesa a partir de proyecciones de las declaraciones de defunción.
En algunos casos, los muertos eran trabajadores que tuvieron que afrontar condiciones laborales particularmente penosas.
