El récord, con temperaturas de 40,4 grados, se estableció en la localidad de Pinsk, a unos 330 kilómetros al norte de la capital, Minsk.
Anteriormente, en 2010, las temperaturas habían alcanzado casi 39 grados en la región de Gómel, un máximo para los registros en aquel momento.
A la vez, los pronósticos indican que en los próximos días las temperaturas en Bielorrusia comenzarán a bajar.
