Las estadísticas de la ONG, que son elaboradas por el Observatorio de Violencia contra las Mujeres a partir del análisis de la información en medios de comunicación locales, apuntan a que el 54 % de los crímenes fueron cometidos por la pareja o expareja de las víctimas y que en mayo fueron perpetrados 5 de los 13 hechos.
En El Salvador las autoridades de Seguridad no catalogan los asesinatos de mujeres como feminicidios y han puesto bajo secreto o niegan el acceso a datos de violencia, incluida la información sobre estas muertes.
La cifra registrada por Ormusa entre enero y mayo pasado es superior en un 18 % a la reportada en el mismo lapso del 2025, cuando en esos meses fueron perpetrados 11 hechos.
La mayoría de los feminicidios fueron cometidos con arma blanca (23,1 %) y asfixia (15,4 %); en cuatro de los casos las edades de las víctimas oscilaba entre los 31 y los 50 años, y en otros cinco casos no se identificó.
Ormusa alerta que seis hechos fueron perpetrados en el departamento de Santa Ana (este) y tres crímenes en San Salvador (centro), el resto se registraron en los departamentos de Usulután (este), Cabañas (centro), La Libertad (centro) y La Paz (este).
La ONG de mujeres reitera que aunque la cifra de feminicidios reflejó una reducción de un 33 % en 2025 en comparación con 2024, sigue siendo urgente fortalecer las acciones de protección y la detección temprana de situaciones de alto riesgo que permita a las autoridades actuar antes de que ocurran estas muertes por razón de género.
El año pasado se reportaron 26 hechos, frente a los 38 registrados en 2024, siendo agosto el mes más violento con 8 asesinatos, y del total de casos el 52 % fue cometido por las parejas o exparejas de las víctimas.
