Wang indicó que China "ve con buenos ojos" al inicio de las negociaciones entre Washington y Teherán, según un comunicado publicado por la Cancillería china.
El diplomático chino aseguró que los hechos han demostrado de nuevo que "competir por la fuerza no trae paz ni tranquilidad" y que la vía del diálogo es necesaria para evitar una nueva escalada.
Wang aseveró que "aunque el actual alto el fuego sigue siendo frágil, es mejor dialogar que combatir, y el diálogo es preferible a la confrontación", al tiempo que pidió preservar la aplicación del memorando de entendimiento alcanzado entre Estados Unidos e Irán.
"Lo clave es mantener y aplicar bien el memorando de entendimiento, conservar el impulso negociador, superar las dificultades e interferencias y esforzarse por alcanzar cuanto antes un acuerdo integral aceptado por Estados Unidos e Irán, asumido por los países de la región y bien recibido por la comunidad internacional", agregó el ministro chino.
Wang afirmó además que China está dispuesta a trabajar con Arabia Saudí para "rebajar la tensión" y contribuir a la "paz y estabilidad duraderas" en la región, además de apoyar que Riad desempeñe un mayor papel en asuntos internacionales y regionales.
Por su parte, Faisal bin Farhan al Saud declaró que Arabia Saudí aprecia el "papel constructivo" desempeñado por China para impulsar la desescalada en Oriente Medio y espera cooperar con Pekín para favorecer que la región alcance "cuanto antes" la paz y la tranquilidad, según el comunicado de la Cancillería china.
El ministro saudí añadió que Riad valora sus relaciones con China y desea profundizar la cooperación bilateral.
La reunión se produce tras el reciente cese de hostilidades entre Irán, Estados Unidos e Israel, que permitió aliviar las tensiones en la región y reabrir parcialmente el tránsito en el estrecho de Ormuz, clave para el suministro energético global.
China, que ha condenado repetidamente los ataques contra Irán, también ha pedido respetar la soberanía y la seguridad de los países del Golfo, con los que mantiene estrechos vínculos políticos, comerciales y energéticos.
Pekín ha defendido de forma constante una salida negociada, ha reclamado un alto el fuego y ha insistido en la necesidad de restablecer la libre navegación en Ormuz, una vía por la que transita alrededor del 45 % de sus importaciones de petróleo y gas.
