En conferencia de prensa, la jefa de Gobierno de Ciudad de México, Clara Brugada, negó haber ordenado reprimir la manifestación y aseguró que solicitó investigar a los policías involucrados para determinar si hubo irregularidades.
"Jamás daría una orden para reprimir ninguna expresión pública o movilización", sostuvo Brugada.
Por su parte, el secretario de Seguridad Ciudadana, Pablo Vázquez Camacho, reconoció que el dispositivo implementado para evitar el bloqueo total de la llamada Calzada de Tlalpan, una de las principales avenidas que conecta con el Estadio Ciudad de México, derivó en "fricciones y empujones con los manifestantes".
Sin embargo, también rechazó que existiera un intento de represión hacia los colectivos de búsqueda, que desde el inicio del Mundial han realizado protestas para exigir mayor atención a la crisis de desapariciones en el país.
Vázquez Camacho sostuvo que el objetivo del operativo era mantener abiertos algunos carriles de la avenida para permitir la circulación vehicular y aseguró que, tras entablar un diálogo con los manifestantes, la policía se replegó y la protesta continuó durante más de tres horas.
El funcionario añadió que las direcciones de Asuntos Internos y de Derechos Humanos de la corporación investigarán la actuación de los agentes y, en caso de acreditarse irregularidades, solicitarán las sanciones correspondientes.
También indicó que el gobierno capitalino abrirá un diálogo con los colectivos involucrados en la protesta y reforzará la capacitación de los policías en materia de derechos humanos, además de revisar los protocolos de actuación para futuras movilizaciones.
Desde el inicio del Mundial, colectivos de familiares de personas desaparecidas han organizado protestas cerca de las sedes del torneo para llamar la atención sobre la crisis que acumula más de 133.000 personas desaparecidas y 72.000 restos humanos sin identificar en México.
El martes, videos difundidos por los propios colectivos mostraron forcejeos entre manifestantes y policías durante el operativo.
Tras los hechos, los familiares acusaron a los agentes de usar la fuerza para contener la movilización y denunciaron violaciones a su derecho a la protesta.
México supera las 133.000 desapariciones, según datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO), que contabiliza los casos desde la década de los cincuenta.
