Según el sondeo, el pesimismo sobre el futuro del mundo ha subido seis puntos desde noviembre, hasta el 58 %, mientras que el porcentaje de europeos que ven la UE como "un espacio de tranquilidad frente a un mundo agitado" ha alcanzado el 75 %, ocho puntos más que en la encuesta anterior.
En España, la subida es aún más pronunciada: catorce puntos en seis meses, hasta el 74 %.
Además, el 90 % de los europeos cree que la UE debe promover el respeto del derecho internacional por parte de todos los países, en una pregunta incluida por primera vez en el contexto de los conflictos en Ucrania, Irán y Líbano.
El apoyo a la pertenencia a la UE también marca récords: un 74 % de los europeos considera que su país se ha beneficiado de ser miembro del bloque, cifra que sube al 79 % en España.
El 89 % de los españoles se declara satisfecho con su calidad de vida, seis puntos por encima de la media europea (83 %), aunque por debajo de países como Dinamarca (96 %), Eslovaquia (94 %) o Irlanda (93 %).
Además, los españoles presentan un perfil emocional más tranquilo que la media europea: puntúan por encima en confianza (38 % vs 33 %), serenidad (32 % vs 27 %) y felicidad (27 % vs 22 %), y muy por debajo en ansiedad (9 % vs 21 %), frustración (17 % vs 23 %) e impotencia (17 % vs 23 %).
No obstante, la incertidumbre sigue siendo el sentimiento más compartido por los españoles, un 38 %, aunque por debajo del 44 % de media europea.
Además, un 20 % de los españoles afirmó que su calidad de vida ha empeorado en el último año, frente al 27 % en toda la UE.
Los cambios que más mejorarían la calidad de vida de los europeos son la situación financiera y el coste de la vida (42 % UE, 39 % España) y la accesibilidad de la sanidad (37 % UE, 39 % España), aunque en España estos dos ámbitos empatan prácticamente con la salud física y mental (38 %).
La asequibilidad y calidad de la vivienda también figura entre los ámbitos donde los españoles ven más margen de mejora (29 %), tres puntos por encima de la media europea (26 %).
Sin embargo, las perspectivas a medio plazo generan más inquietud. Francia es el único Estado miembro donde la mayoría relativa (44 %) espera que su nivel de vida empeore en los próximos cinco años, frente al 29 % de la media europea.
En España, el optimismo es mayor: solo un 23 % teme que su nivel de vida se reduzca, mientras que un 23 % espera que mejore, cinco puntos por encima de la media comunitaria.
En cuanto a cómo reforzar la posición de la UE en el mundo, los europeos priorizan la defensa y seguridad (39 %), la independencia energética (35 %) y la competitividad económica (32 %), agenda que los españoles comparten en términos generales pero con una diferencia llamativa: la educación e investigación, citada por el 34 % de los españoles frente al 21 % de la media europea.
La inflación y el coste de la vida encabezan las prioridades que los ciudadanos piden a la Eurocámara, tanto en la UE (47 %) como en España (47 %), donde la sanidad pública destaca especialmente, con un 45 % de respuestas -once puntos por encima de la media-.
La economía y el empleo también registra una brecha notable: 47 % en España frente al 35 % comunitario.
Los españoles, en cambio, otorgan menos peso que la media europea a la defensa (22 % frente a 34 %) y al cambio climático (14 % frente a 22 %).
La encuesta se realizó entre abril y mayo, con un total de 26.421 entrevistas, incluidas 1.006 en España, en pleno conflicto en Irán y Líbano.
