En el lugar en el que se creará el panteón descansan ya los restos mortales del jefe de la Organización de Nacionalistas Ucranianos Andrí Melnik, que fueron repatriados en mayo por iniciativa del presidente ucraniano Volodímir Zelenski, que ha impulsado también la idea de la creación del panteón.
La organización que lideró Melnik estuvo aliada con los nazis durante algunas fases de la II Guerra Mundial, y llevó a cabo matanzas de polacos y de judíos.
Los honores de Estado otorgados por Zelenski a Melnik provocaron contundentes protestas de Israel y Polonia, cuyo presidente, Karol Nawrocki, le ha retirado la condecoración que su predecesor en el cargo le había concedido al presidente ucraniano en protesta por la decisión del líder de nombrar una unidad militar en honor al Ejército Insurgente Ucraniano, brazo armado de una de las facciones de la Organización de Nacionalistas Ucranianos.
El líder de esta facción, Stepan Bandera, está enterrado actualmente en Alemania y es una de las personalidades cuyos restos podrían ser repatriados a Ucrania para ser sepultados en el panteón.
Bandera es una de las figuras históricas más populares actualmente en Ucrania. Los homenajes que recibe son motivo de fricción habitual con Polonia.
Zelenski y sus subordinados ha reaccionado a las críticas polacas a esta política de memoria afirmando que Ucrania no permitirá que nadie le diga cómo mirar a su historia.
