“El problema -para sacarlo- es por la seguridad de él, Hernán está en el sótano, hay mucha carga de materiales, es una operación muy sensible por eso”, dijo uno de los 64 rescatistas portugueses que forman parte de este complicado operativo tras el terremoto en Venezuela.
Gil está siendo hidratado y el equipo de rescate está en constante comunicación con él, pasándole también medicación.
“Estamos muy cerca pero necesitamos máxima seguridad, estamos trabajando despacio. Tenemos que llegar más cerca para que sea seguro sacarlo sin comprometerlo a él ni a nosotros”, explicó el rescatista.
El grupo, en el que también participan chilenos y estadounidenses, no tiene claro cuánto más puede demorar el operativo porque mientras más se acercan a él, más riesgo hay y un mayor equipo se necesita, según de relatan.
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“Es difícil saber cuánto tiempo, ahora estamos trabajando con un escáner sónico”, dijo.
Según voluntarios de la Cruz Roja venezolana, Gil pudo preservar su vida gracias a la garita que fue su escudo de protección.
Su esposa Gusbimar González ha estado frente al edificio desplomado desde el pasado jueves, horas después de los terremotos.
“Lo que si me dicen es que está un poco difícil el acceso hacia él y que están tratando de quitar los escombros con herramientas manuales porque no pueden meter máquinas ya que el edificio está muy afectado”, dijo a EFE el lunes la esposa.
Terremoto en Venezuela en números
Tras los terremotos de hace un semana, a Venezuela han llegado 3.660 rescatistas extranjeros, 148 perros, 49 vehículos de apoyo y un apoyo de 51 delegaciones internacionales, según el Gobierno.
En su último balance, El Ejecutivo indicó que unas 6.461 personas han sido rescatadas y al menos 1.943 han fallecido, mientras que 10.571 resultaron heridas.
