China defiende sus patrullas marítimas al este de Taiwán como "razonables" y "necesarias"

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Pekín/Taipéi, 2 jul (EFE).- El Gobierno chino manifestó este jueves que sus recientes patrullas marítimas en aguas al este de Taiwán son "razonables, legales, legítimas y necesarias", al tiempo que acusó a Japón y Filipinas de violar el derecho internacional y "atentar" contra los derechos marítimos de Pekín en la región.

En una rueda de prensa rutinaria, la portavoz de la Oficina de Asuntos de Taiwán del Consejo de Estado (Ejecutivo chino), Zhu Fenglian, afirmó que China "posee una zona económica exclusiva y una plataforma continental en las aguas al este de la isla de Taiwán", postura que Taipéi rechaza con contundencia.

"Las patrullas de control que la Guardia Costera del continente realiza en las aguas correspondientes constituyen un ejercicio de jurisdicción conforme a la ley y un acto justo para salvaguardar la soberanía territorial y los derechos e intereses marítimos del país", aseveró la vocera.

Este operativo, agregó Zhu, constituyó una "acción justa" frente a Japón y Filipinas, que anunciaron su intención de iniciar negociaciones para delimitar sus respectivas zonas económicas exclusivas y plataformas continentales en esa misma zona.

Según la portavoz, llevar a cabo este tipo de conversaciones sin tener en cuenta a Pekín "vulnera gravemente el derecho internacional y las normas básicas que rigen las relaciones internacionales, atenta gravemente contra los derechos e intereses marítimos de China y es completamente ilegal y nulo".

La funcionaria china también criticó a las autoridades del gobernante Partido Democrático Progresista (PDP) de Taiwán, a las que acusó de "ceder y transigir" ante Tokio y Manila en aras de "buscar la independencia apoyándose en fuerzas externas".

"(Los representantes del PDP) han perjudicado los intereses generales de la nación china y los intereses concretos de los pescadores de Taiwán, hasta convertirse en escoria de la nación; ya han sido repudiados por los compatriotas de ambas orillas y sufrirán inevitablemente el ajuste de cuentas de la historia", sentenció Zhu.

La vocera respondía de esta forma a las preguntas relacionadas con la "operación especial de control del tráfico marítimo" que Pekín llevó a cabo en aguas al este de Taiwán entre el 6 y el 10 de junio, durante la que inspeccionó un total de 198 buques, de acuerdo con un comunicado del Ministerio de Transporte chino.

En una inusual declaración conjunta, Reino Unido, Francia y Alemania expresaron el mes pasado su disconformidad con un despliegue que, según estos países, suponía una "amenaza" para la estabilidad regional, la libertad de navegación y la seguridad del transporte marítimo internacional.

Las autoridades de Pekín consideran Taiwán "parte inalienable" del territorio chino y no descartan el uso de la fuerza para hacerse con su control, una postura rechazada de forma tajante por el Ejecutivo taiwanés, que sostiene que solo los veintitrés millones de habitantes de la isla tienen derecho a decidir su futuro político.