"Irlanda quiere aumentar sus capacidades de defensa y somos un país neutral, militarmente no alineado, pero no somos un país inmune a las amenazas modernas que afrontan todos los países de la Unión Europea (UE)", dijo el ministro de Finanzas del país, Simon Harris, en un encuentro con prensa internacional con motivo del inicio de la presidencia irlandesa del Consejo de la UE.
Dublín no solicitó préstamos en la primera convocatoria para ello porque su situación económica les permitía acometer un "aumento significativo del gasto en capital para defensa" con los recursos nacionales, pero es algo que el Gobierno "considerará" cuando se abra una nueva convocatoria, dijo Harris.
"Cuando se abra, que espero y creo que será más adelante este año, estoy preparando con mis compañeros en el Gobierno que Irlanda se una a SAFE, no solo para poder acceder a fondos, sino también para trabajar más estrechamente con nuestros colegas europeos", afirmó por su parte la titular de Asuntos Exteriores, Comercio y Defensa, Helen McEntee, el día anterior también en un encuentro informativo.
McEntee explicó que el Gobierno irlandés quiere seguir aumentando su inversión en defensa y trabajar con sus socios europeos en "prioridades compartidas", pero asegurando que el foco se pone en la "seguridad en sentido más amplio", por ejemplo, en la protección de infraestructuras críticas o en la seguridad marítima.
En este contexto, dijo que Irlanda está trabajando en este área, incluido en tecnología contra drones, radares o en la protección de los cables submarinos, y que cuenta con compañías "punteras" que están invirtiendo en nuevos tipos de capacidades para detectar amenazas "en la fase más temprana posible" y responder a ellas.
El programa SAFE de la UE, puesto en marcha en 2025, proporcionará hasta 150.000 millones de euros en créditos a los Estados miembros que lo soliciten para llevar a cabo licitaciones conjuntas de material de defensa, desde municiones hasta drones pasando por inversiones en movilidad militar.
Hasta ahora, la Comisión Europea ha aprobado los planes de 18 países, incluida España, para recibir en conjunto 127.000 millones de estos créditos.
Pese a este mayor esfuerzo en seguridad y defensa, el primer ministro irlandés, Michéal Martin, argumentó que el país seguirá siendo neutral, puesto que esta es la voluntad de una "mayoría aplastante" de los irlandeses.
La situación en Finlandia y Suecia, que acabaron con décadas de neutralidad a raíz de la invasión rusa de Ucrania y decidieron unirse a la OTAN, es "diferente", dijo en un encuentro con medios en Dublín.
El primer ministro recordó, sin embargo, que esto no significa que Irlanda sea "políticamente neutral" y que su país tiene acuerdos individuales con la OTAN en materia de ciberdefensa y amenazas híbridas, así como de mantenimiento de la paz.
Irlanda, añadió, ha participado desde los años setenta en varias misiones de paz de Naciones Unidas. "Ahí es donde estamos mejor desplegados", aseveró.
