"Nos asiste una gran inquietud: que los programas sociales en materia de salud, educación, atención a la niñez, reforma agraria y los avances alcanzados en materia salarial no sean afectados por el próximo Gobierno", afirmó el ministro de Hacienda saliente, Germán Ávila, durante una rueda de prensa posterior a la reunión.
El encuentro, celebrado durante poco más de una hora en la Casa de Nariño, sede del Ejecutivo, estuvo encabezado por Ávila y el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, quienes acordaron volver a reunirse el próximo martes, cuando las comisiones sectoriales comenzarán a revisar la situación de cada ministerio.
Ávila sostuvo que esas políticas fueron respaldadas por los 12,7 millones de colombianos que votaron por Iván Cepeda en la segunda vuelta presidencial y expresó su confianza en que el nuevo Ejecutivo "respete esas conquistas" y no cometa "el gravísimo error de detener los logros sociales de este Gobierno".
Durante la reunión, que fue retransmitida en directo por las redes sociales de Restrepo, también hubo un intercambio entre ambos equipos cuando éste comenzó a exponer las primeras "alertas" detectadas por el Gobierno entrante sobre la situación de las finanzas públicas, la crisis del sistema de salud o los compromisos adquiridos por el Gobierno con grupos armados.
Ávila lo interrumpió para cuestionar que presentara esos asuntos públicamente y le reprochó que, pese a haber dicho antes del encuentro que la transición no debía convertirse en "un show mediático", estuviera dejando "titulares" sobre asuntos que, a su juicio, requieren una explicación técnica más amplia.
Restrepo respondió que los colombianos "merecen saber los problemas más importantes del país" y aseguró que únicamente estaba exponiendo las preocupaciones identificadas por su equipo, sin esperar una respuesta inmediata del Gobierno saliente.
"Yo no estoy esperando que me responda en esta sesión, lo que estoy es poniendo de presente siete preocupaciones que hemos encontrado en este proceso de empalme", alegó el nuevo vicepresidente.
Según el cronograma acordado, la información deberá quedar entregada antes del 9 de julio; entre el 10 y el 21 será analizada por el equipo del Gobierno entrante; entre el 24 y el 27 se resolverán las dudas pendientes y el proceso concluirá el 31 de julio, una semana antes de la posesión presidencial.
