Bajo investigación dos funcionarios por accidente minero que causó 82 muertos en China

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Pekín, 4 jul (EFE).- Las autoridades chinas han abierto una investigación a dos funcionarios responsables de la supervisión de la seguridad minera en la provincia de Shanxi (centro), donde en mayo pasado una explosión de gas en una mina dejó 82 muertos, 128 heridos y reveló serias irregularidades en la gestión de la explotación.

Los investigados, según la agencia oficial Xinhua, son Hu Huisong y Yu Zhangqing, empleados de la oficina provincial de la Administración Nacional de Seguridad Minera en Shanxi y sospechosos de haber cometido "graves violaciones de la ley" en relación con el siniestro, ocurrido el 22 de mayo en la mina Liushenyu, situada en el distrito de Qinyuan de la ciudad de Changzhi.

Las primeras investigaciones divulgadas tras la explosión, uno de los accidentes mineros más graves registrados en China en los últimos años, revelaron que en el momento del siniestro el número de personas que se encontraban bajo tierra en la mina era de 247 y no de 124, como figuraba inicialmente en el sistema de registro.

Además, de acuerdo a medios estatales, el mismo día del accidente un sensor de monóxido de carbón dentro de la mina había hecho saltar una alarma indicando que los niveles de este gas habían excedido los límites de seguridad.

Horas después de que se produjera el siniestro las autoridades detuvieron a una persona responsable del grupo Shanxi Tongzhou, la empresa propietaria de la mina, sin que desde entonces se hayan divulgado detalles sobre su posible imputación.

Tras conocerse el accidente, el presidente chino, Xi Jinping, pidió intensificar las tareas de búsqueda, atender a los heridos, investigar las causas del suceso y exigir responsabilidades, en tanto el vice primer ministro Zhang Guoqing se desplazó al lugar para supervisar las labores de rescate y la gestión posterior al accidente.

Shanxi, con una población de unos 34 millones de habitantes repartidos en una superficie similar a la de la isla de Gran Bretaña, es una de las grandes provincias carboníferas de China y con una producción de 1.270 millones de toneladas de carbón bruto, tiene un papel central en el suministro energético chino.

Las minas de carbón, material con el que China genera en torno a un 60 % de su energía, siguen registrando una alta siniestralidad, aunque en los últimos años el número de accidentes mortales se ha reducido de forma significativa.

El sector minero chino registró más de 3.000 muertes entre 2018 y 2023, cifra que supuso un descenso del 53,6 % con respecto al lustro anterior, según datos oficiales.