En un comunicado colgado en su cuenta de X, la delegación del Gobierno de este departamento fronterizo con España precisó que por el momento no se había ordenado ninguna evacuación general por ese incendio, que seguía avanzando entre los municipios de Trévillach y Ille-sur-Têt.
Pero pidió a los habitantes de la zona que se aseguraran de poder ser contactados y estar atentos a las consignas de las autoridades.
En declaraciones a los medios, el prefecto, Pierre Regnault de la Mothe, puntualizó que varios alcaldes habían procedido a evacuar con carácter preventivo algunas masías aisladas.
El fuego seguía propagándose hacia el sur, una vez que había sido contenido en la carretera departamental RD2, que estaba cerrada al tráfico al igual que la RD17.
Regnault de la Mothe indicó que esta mañana a los 580 bomberos movilizados se habían sumado para las labores de extinción del fuego cuatro hidroaviones de tipo Canadair y un helicóptero bombardero de agua.
El prefecto explicó que el trabajo de los bomberos durante la noche y el uso de la técnica del "fuego táctico" había permitido proteger algunas aldeas y espacios patrimoniales en Ile-sur-Têt.
Pero advirtió de que "el fuego no está fijado", y que durante este domingo iba a seguir soplando la tramontana (el viento habitual de la zona), que las temperaturas serían muy altas (Météo France prevé máximas de 37-38 grados en la zona) y el nivel de higrometría va a ser particularmente bajo.
El incendio se declaró hacia las 19.30 del sábado en un macizo cubierto de bosque mediterráneo en el término municipal de Trévillach y se fue extendiendo hacia las localidades de Montalba, Tarérach, Rodès e Ille-sur-Têt.
El pasado jueves, en ese mismo departamento de los Pirineos Orientales un fuego que se propagó por el municipio costero de Canet-en-Roussillon obligó a evacuar a cerca de 3.000 personas, sobre todo los ocupantes de varios cámpines, en los que ardieron más de 280 bungalós.
Ese departamento es uno de los siete de la fachada mediterránea francesa que este domingo están en alerta roja por el riesgo de incendios forestales.
Los Pirineos Orientales están también hoy, como otros seis departamentos igualmente de la fachada mediterránea, en alerta naranja por la ola de calor que va a ir extendiéndose a partir del lunes a prácticamente todo el territorio francés.
