Bombay y los distritos de Palghar y Raigad registraron fuertes precipitaciones en los últimos tres o cuatro días, con trece muertos en incidentes relacionados con las lluvias, según fuentes oficiales recogidas por la agencia local PTI.
El Departamento Meteorológico de la India elevó a roja la alerta por lluvias en Bombay y áreas próximas, con previsión de precipitaciones muy intensas, fuertes vientos y riesgo de inundaciones repentinas, anegamientos, deslizamientos de tierra y caída de árboles.
La Autoridad Estatal de Gestión de Desastres pidió a las oficinas privadas de Bombay permitir el trabajo desde casa siempre que sea posible, mientras que los empleados de oficinas gubernamentales y semigubernamentales no esenciales recibieron media jornada libre a partir del mediodía.
Las escuelas y universidades públicas, municipales y privadas suspendieron sus clases por seguridad.
Las lluvias también afectaron los trenes locales, carreteras y otros servicios de transporte en la capital financiera de la India, una ciudad de más de veinte millones de habitantes que suele sufrir graves interrupciones durante los episodios más intensos del monzón.
El temporal llega apenas unas semanas después de que Bombay afrontara una severa escasez de agua por el retraso de las lluvias monzónicas y el bajo nivel de los siete embalses que abastecen a la ciudad.
