Como cada año, miles de personas vestidas de blanco escucharon desde la plaza del Ayuntamiento el cohete y el tradicional mensaje de "Pamploneses, pamplonesas, ¡Viva San Fermín! Iruindarrak, Gora San Fermín!", momento en que se anudaron al cuello los tradicionales pañuelos rojos e inauguraron nueve días de fiesta ininterrumpida.
Miles de personas, en diferentes espacios de la ciudad a través de pantallas gigantes, siguieron el lanzamiento del chupinazo y repitieron el mismo ritual convirtiendo el blanco y rojo en los colores dominantes.
El programa festivo incluye 516 actos, que este año da más protagonismo a la infancia y a los barrios, aunque lo más conocido de estas fiestas son los encierros de las mañanas, en los que miles de personas recorren el centro de la ciudad corriendo delante de los toros que por la tarde se lidian en la plaza.
A esto se suman las numerosas actividades en la calle que organizan peñas, asociaciones y diversas entidades.
Todo ello acompañado de un amplio despliegue de seguridad y sanidad y una reiterada apelación institucional al respeto y a la convivencia, en unos días en los que miles de personas se congregan en las calles y el alcohol está muy presente.
El alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, invitó a disfrutar de unas fiestas en las que "todo el mundo puede ser protagonista", de las "mejores fiestas del mundo" que para ser "inmejorables" solo falta que todas las personas puedan disfrutarlas sintiéndose "libres y seguras", remarcó.
Para que todo transcurra con normalidad se ha establecido un dispositivo de seguridad formado por más de 2.700 agentes de Policía Nacional, Guardia Civil, Policía Foral y Policía Municipal de Pamplona y otros mil de Policía Nacional, a los que se suman 186 auxiliares de Protección Civil.
Como ejemplo del interés que estas fiestas despiertan, para los Sanfermines de 2026, la Oficina Internacional de Prensa (OIP) ha acreditado a 677 profesionales de la comunicación de 13 países y 138 medios.
