Los arrestos se produjeron en el centro de la capital antes de que empezaste la protesta, cuando una decena de activistas hablaban con la prensa, sin gritar consignas ni portar pancartas.
Decenas de uniformados y agentes de paisano se unieron para detener a esos activistas, cinco de los cuales fueron introducidos a la fuerza en el maletero de dos coches particulares.
"Este es un régimen canalla (...). El Gobierno debe marcharse lo antes posible. Estamos hartos de (el presidente) William Ruto", declaró a los periodistas el defensor de derechos humanos Collins Otieno, detenido en el pasado y que este martes estuvo a punto de ser arrestado de nuevo, aunque logró huir de los agentes.
El líder opositor y gobernador del condado de Siaya (oeste), James Orengo, lamentó las detenciones que se produjeron durante la jornada y otras que, según él, ocurrieron la noche anterior.
Mientras hablaba con los periodistas, los agentes detuvieron a una de las personas que le escuchaban, incluida entre los cinco detenidos.
Mulinge Muteti, otro de los activistas arrestados, aseguró previamente que sufrió una desaparición forzosa por parte de la Policía frente al Parlamento, en el marco de las protestas antigubernamentales del 25 de junio pasado.
"Nos llevaron por diferentes comisarías, sin registrarnos. En un momento, nos llevaron fuera de la ciudad a un lugar desconocido y nos dejaron en mitad de la carretera", detalló.
En ese lugar, según alegó, tres personas les asaltaron, les esposaron, les vendaron los ojos, les golpearon y les trasladaron en vehículo a otro lugar, donde les "torturaron" durante dos días.
Antes de liberarlos en el bosque Ngong (dentro de la ciudad) en mitad de la noche, les advirtieron de que no volviesen a manifestarse o serían "desaparecidos".
"Hoy he salido a manifestarme y a pedir justicia", dijo Muteti con orgullo.
Grupos pro derechos humanos habían notificado a la Policía su intención de celebrar este martes una marcha pacífica en el centro de Nairobi para conmemorar el 'Día de Saba Saba' (Día de Siete Siete, en suajili).
Una fuerte presencia policial y la instalación de puntos de control en algunas de las principales carreteras de la capital impidió la llegada de más manifestantes.
Este año, los convocantes de las protestas planeaban una marcha hasta el Parlamento para pedir a los legisladores que tomen medidas contra las presuntas ejecuciones extrajudiciales, las desapariciones forzadas, el uso excesivo de la fuerza por parte de la Policía y el fortalecimiento de los mecanismos de rendición de cuentas y supervisión policial.
Los organizadores lamentaron que el Parlamento estuviera cerrado y acordonado por la Policía, por lo que no pudieron presentar sus demandas.
"Nos han impedido ejercer un derecho que nos otorga la Constitución", expuso el activista Joshua Nyanjom.
El 'Día de Saba Saba' remite al 7 de julio (7/7) de 1990, cuando miles de activistas prodemocracia salieron a las calles para exigir el retorno de Kenia al multipartidismo durante la presidencia de Daniel Arap Moi (1978-2002).
El año pasado, las protestas del 'Día de Saba Saba', que se extendieron por Nairobi y otras ciudades de Kenia y fueron duramente reprimidas por la Policía, acabaron con al menos 38 muertos, según la Comisión Nacional de Derechos Humanos de Kenia (KNHRC).
