Bruselas quiere forzar a las tecnológicas a seguir sus reglas para acceder y testar la IA

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Estrasburgo (Francia), 7 jul (EFE).- En plenos contactos con Anthropic para poder testar Mythos, la Comisión Europea quiere forzar a las tecnológicas a seguir sus reglas sobre la forma en que deben permitir el acceso a los modelos de inteligencia artificial (IA) más avanzados para poder evaluar sus riesgos antes de sacarlos al mercado.

En plena carrera global por la posesión de estos modelos, el Ejecutivo comunitario también quiere crear en 2027 un mecanismo de evaluación propio de la UE para poderlos testar.

"El acceso a los modelos de inteligencia artificial más avanzados con capacidades en materia de ciberseguridad está gobernado cada vez más por actores y decisiones no europeos", señala el Ejecutivo comunitario en un estrategia que presentó este martes para garantizar un acceso seguro a la tecnología.

Bruselas reconoce que "esta restricción puede justificarse por motivos de seguridad", pero añade que "esta práctica suele carecer de transparencia en cuanto a los criterios que se aplican" para determinar quién y cómo puede acceder a los modelos de inteligencia artificial.

Ante esta realidad, "tenemos que contar con condiciones claras, comunes y transparentes para tener acceso a estos modelos", dijo la vicepresidenta de la Comisión Europea encargada de la política digital, Henna Virkkunen, al presentar el plan en el Parlamento Europeo.

La Comisión Europea y la Agencia Europea para la Ciberseguridad (ENISA) diseñarán los criterios bajo los que las tecnológicas deberán permitir el acceso a sus modelos a las instituciones europeas, las empresas y los gestores de infraestructuras críticas.

También crearán medidas de contingencia para aquellos casos en los que las compañías solo autoricen un acceso restringido a sus modelos o revoquen los permisos, para evitar, por ejemplo, que retengan información sensible que pueda suponer un riesgo para la Unión Europea.

Desde que la estadounidense Anthropic limitase el acceso de Mythos a una cuarentena de empresas, bajo el argumento de que quería evaluar los riesgos que puede causar en materia de ciberseguridad, Bruselas negocia con la tecnológica para poder testar el modelo.

A principios de junio, Anthropic autorizó a ENISA a acceder a la herramienta, pero la agencia de ciberseguridad de la UE aún no ha podido probarlo porque Bruselas sigue negociando con la empresa los requisitos en que se debe evaluar.

Y los planes se complicaron cuando semanas más tarde, el gobierno estadounidense de Donald Trump prohibió a Anthropic ceder su modelo a ciudadanos extranjeros, un veto que ha terminado levantando.

Los intentos de la Comisión por acceder a una tecnología avanzada de la que la Unión Europea carece a día de hoy varían en función de la empresa con la que negocia ya que la estadounidense Open AI le puso menos impedimentos para poder probar GPT-5.5, su modelo de ChatGPT más avanzado.