Le Pen fue condenada también a tres años de cárcel, dos de los cuales exentos de cumplimiento, de forma que tendrá que cumplir un año firme con brazalete electrónico en condiciones que fijará el juez de aplicación de penas, así como a una multa de 100.000 euros.
Las condiciones y los plazos para ese año en que tendrá que llevar el brazalete electrónico resultarán cruciales para saber si presentará su candidatura al Elíseo, ya que había dicho que no haría campaña si tenía que llevar puesto ese dispositivo.
Le Pen debería dar más pistas sobre esa candidatura o si le sustituirá su delfín, Jordan Bardella, en una entrevista que tiene programada esta tarde en la cadena de televisión de más audiencia del país en la hora de más seguimiento, a las 20.00 (18.00 GMT).
La presidenta del tribunal al leer la parte de la sentencia que le correspondía, subrayó que un responsable político tiene que ser ejemplar en el cumplimiento de las normas.
Los jueces la consideraron a ella, así como a los otros once encausados y a su partido, la Agrupación Nacional (RN) culpables de la malversación de más de 2,8 millones de euros que el Parlamento Europeo asignó para pagar a asistentes parlamentarios y que en realidad se utilizaron para empleados que trabajaban para la formación política.
