Tras el colapso general, el tercero en lo que va de 2026, el ministro de Energía y Minas (Minem), Vicente de la O Levy, informó hoy que "el sistema eléctrico está enlazado desde La Habana hasta Sancti Spíritus" (centro).
Dijo además que se ha “iniciado el arranque de las unidades de la central termoeléctrica Carlos Manuel de Céspedes”, ubicada en la provincia de Cienfuegos (oeste) y la “prioridad es llegar a Felton” (unidad de generación termoeléctrica Lidio Ramón Pérez en el municipio de Mayarí, provincia de Holguín al oriente de la isla) y “continuar”.
“Avanzamos cumpliendo con todos los protocolos establecidos”, indicó de la O Levy en redes sociales.
Hasta ahora no se ha informado de la causa de ésta última caída del sistema que dejó la víspera a unos nueve millones de cubanos sin corriente por octava ocasión en casi 24 meses; aunque las autoridades cubanas atribuyen la mayor responsabilidad de la crisis energética en la isla al bloqueo petrolero impuesto por EE. UU. desde enero.
Al respecto, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, señaló en redes sociales que “mientras EE. UU. trata de inducir un estallido social por asfixia, al bloquear los accesos de combustible a Cuba, la Unión Eléctrica se moviliza para revertir la caída del SEN”.
“Es heroico lo que hacen los trabajadores eléctricos en medio de un bloqueo energético genocida”, añadió el mandatario.
En La Habana, con unos dos millones de habitantes, según informó la compañía estatal Unión Eléctrica (UNE) se ha restablecido el servicio en el 32,6% de la ciudad, lo que supone unos 281.447 clientes, y mantienen los servicios vitales de salud unos 43 hospitales de la ciudad capital.
La empresa señaló en las redes sociales que el restablecimiento del servicio se realiza de “forma gradual en la medida que lo permitan las condiciones del SEN”.
Cuba se encuentra sumida en una profunda crisis energética desde mediados de 2024, marcada tanto por el bloqueo petrolero de EE. UU.; como por la obsolescencia de las termoeléctricas en la isla, con décadas de explotación y sin las inversiones precisas, lo que ocasiona que la mayor parte de las unidades de generación del país sufran habituales averías.
En marzo pasado, la isla vivió dos apagones nacionales por una desconexión total del SEN en menos de una semana.
El restablecimiento del SEN, en base a las experiencias previas, es un procedimiento lento y laborioso que puede demorar días pues supone empezar a generar energía con las fuentes de arranque sencillo (solar, hidroeléctrica, motores de generación) para ir dando servicio a pequeñas áreas que luego se van interconectando.
El objetivo con ese proceso es llevar cuanto antes la suficiente energía a las centrales termoeléctricas del país, el pilar de la generación eléctrica en Cuba, para que estas puedan de nuevo arrancar y producir energía en grandes cantidades para satisfacer la demanda.
Según diversas estimaciones, la isla caribeña precisa algo más de 100.000 barriles de petróleo al día para satisfacer sus necesidades energéticas, de los que la isla obtiene unos 40.000 con su producción nacional. El resto debería obtenerlos en el exterior.
Cuba solo ha recibido este año un petrolero, el ruso Anatoli Kolodkin, que en abril trajo unas 100.000 toneladas de crudo como ayuda humanitaria, lo cual significó un alivio para apenas unos quince días.
Además, diversos cálculos independientes estiman que se necesitarían entre 8.000 y 10.000 millones de dólares para reflotar la red eléctrica en el país caribeño.
