El denunciante es Abd Al Rahim Husseyn Muhammad Al Nashiri, un saudí de origen yemení que, por los hechos de los que se lo acusa en EE.UU., afronta una posible pena de muerte en un juicio previsto para este mismo año.
Fue detenido en 2002 y recluido en centros de detención secretos de la CIA, en Polonia y Rumanía entre otros lugares, antes de ser finalmente entregado a las autoridades militares estadounidenses en la bahía de Guantánamo en septiembre de 2006.
Los hechos de Polonia y Rumanía quedaron ya constatados en dos sentencias anteriores del Tribunal Europeo, recuerda el dictamen de este martes, que reseñaron violaciones por parte de esas dos naciones.
En el caso de Lituania, el querellante denunció haber estado en un sitio de detención secreto de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA) llamado 'Sitio de detención Violeta', entre 2005 y 2006.
Según Al Nashiri, tras su captura no tuvo ningún contacto con el mundo exterior, más allá de su abogado, y se le prohibió hablar de su detención secreta, de sus traslados y de los malos tratos y torturas que asegura haber sufrido.
Por todos estos elementos sufrió problemas psicológicos.
Para el TEDH, a la vista de las pruebas, está "demostrado que las autoridades lituanas acogieron en su territorio un centro secreto de detención de la CIA desde el 17 o 18 de febrero de 2005 hasta el 25 de marzo de 2006, y que el señor Al Nashiri estuvo detenido allí en secreto".
"Por otra parte, las autoridades debieron tener conocimiento de las actividades de la CIA en su territorio y debieron colaborar en el programa secreto de detención, exponiendo así al señor Al Nashiri al riesgo grave de sufrir tratos contrarios a los derechos garantizados por la Convención (Europea de Derechos Humanos)", detalla el dictamen.
Los jueces de Estrasburgo dictaron que Lituania cometió violaciones de los derechos del preso al no haber tenido contacto con su familia y al haber sido trasladado entre jurisdicciones y entregado a Estados Unidos pese a los riesgos de ser sometido a un tratamiento injusto "flagrante" allí.
Como compensación, el Tribunal ordenó que Lituania abone Al Nashiri 30.000 euros en concepto de daños morales, y 10.000 en concepto de costas y gastos.
La corte europea, por contra, decidió no pronunciarse sobre otras acusaciones relativas a los maltratos y a su arresto arbitrario, entre otras cuestiones, ya que el asunto ya fue examinado por el Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre Detención Arbitraria en 2022.
