"Tenemos una muy buena relación. ¿Por qué no haríamos eso? Tenemos una mejor relación con Turquía, y Turquía ha sido, en muchos aspectos, mucho más leal que otros países de los que esperábamos lealtad", aseguró Trump ante la prensa.
"Así que es algo que sin duda estamos considerando. Es un gran avión; es el mejor, actualmente el mejor avión con diferencia. Y ciertamente es algo que volveremos a considerar", agregó Trump tras ser preguntado sobre la posible venta de esos aviones a Turquía, algo que Washington había descartado después de que el país eurasiático recibiera sistemas antiaéreos de Rusia en 2019.
Erdogan, por su parte, aseguró que Turquía ya ha recibido "un compromiso" respecto a los aviones y que Trump le dio su palabra.
"Durante nuestras conversaciones en esta cumbre, valoraremos positivamente el compromiso que hemos recibido de él con respecto a los F-35 de cara al futuro. El señor Trump siempre ha cumplido su palabra en este asunto. Creo que también se adoptará una decisión favorable sobre la cuestión de los F-35", dijo Erdogan.
Trump, por otra parte, destacó la buena relación que mantiene con el líder turco, en el poder desde hace casi un cuarto de siglo y acusado por la oposición de gobernar de forma cada vez más autoritaria.
"Nunca sabes por qué una relación es especial, a veces te llevas bien con las personas más fuertes, como él, y a veces no te llevas bien con la gente más débil y patética. Pero desde el momento en que nos conocimos, nos llevamos bien", aseguró el presidente de EE.UU.
Al mismo tiempo, reconoció que sólo acudió a la cumbre de líderes de la OTAN en Ankara por la insistencia de Erdogan, con el que tiene lo calificó como "química que funciona".
"Estuve muy decepcionado con la OTAN y sinceramente, si (la cumbre) no fuera en Turquía, donde mi amigo es un líder muy fuerte, es posible que no hubiera asistido", aseguró Trump y reiteró una vez más que los aliados de la OTAN no le ayudaron en la guerra contra Irán.
La polémica entre Estados Unidos y Turquía por los F-35 surgió por la compra turca del sistema antimisiles ruso S-400 (comprados en 2017 y entregados en 2019), al sostener Washington que esos aviones y los sistemas rusos "no pueden coexistir".
Turquía, por su parte, defendió que la compra era una decisión soberana y negó que hubiera una base legítima para excluirla del programa.
Además, recordó que es socio del proyecto F-35 desde 1999, con una inversión de unos mil millones de dólares, y que planeaba adquirir hasta 100 de esos cazas.
Israel ha expresado su rechazo a la posible venta de F-35 a Turquía, al considerar que eso alteraría el equilibrio militar en Oriente Medio y pondría en riesgo su superioridad aérea.
