España propone al Eurogrupo emitir deuda común europea por hasta 850.000 millones al año

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Bruselas, 8 jul (EFE).- España propondrá a sus socios de la Unión Europea crear un nuevo mecanismo europeo para emitir deuda común por hasta 850.000 millones de euros al año con el fin de abaratar los costes de financiación para los países que participen y reforzar el peso del euro como divisa internacional.

La propuesta, recogida en un documento al que tuvo acceso EFE, será presentada mañana jueves por el vicepresidente y ministro de Economía, Comercio y Empresa español, Carlos Cuerpo, en la reunión de ministros de Finanzas de la eurozona (el Eurogrupo), durante su debate sobre el papel internacional del euro.

España plantea crear un Mecanismo Europeo de Deuda Soberana por el que se centralicen en manos de la Comisión Europea parte de las emisiones de deuda de los Estados miembros, de modo que esta saque al mercado bonos de la UE y traslade después a los países la financiación conseguida en forma de préstamos.

Si todos los miembros de la UE deciden sumarse y se centralizan también las emisiones del Mecanismo Europeo de Estabilidad y su predecesor (el EFSF), las emisiones anuales llegarían a los 850.000 millones de euros, con lo que en un lustro alcanzarían los cinco billones de euros, considerado el umbral para determinar que se trata de un activo seguro, según el documento distribuido entre las capitales.

Esto se conseguiría solo con una reorganización de las emisiones soberanas, sin aumentar el volumen agregado de deuda, y la participación en el nuevo Mecanismo sería voluntaria, explican desde el Ministerio de Economía español.

No obstante, el documento precisa para que la iniciativa sea "significativa", deberían participar al menos los cinco mayores emisores de la eurozona puesto que ellos solos ya permitirían una emisión anual de entre 540.000 y 555.000 millones de euros.

Estas emisiones estarían garantizadas en primer lugar por el préstamo a los Estados, que tendrían que devolverlo, y en última instancia por el presupuesto de la UE, que respondería en el "improbable" caso de impago nacional, utilizando primero los fondos asignados al país en cuestión y, solo si estos no fuesen suficientes, con aportaciones de los países participantes.

El acceso al Mecanismo estaría condicionado a que los Gobiernos cumplan las reglas fiscales europeas y cualquier desvío de las mismas tendría que financiarse a nivel nacional.

Si la Comisión Europea lograse colocar los bonos al mismo interés que los alemanes -considerados los más seguros-, se generarían unos ahorros anuales de 5.000 millones de euros, según la propuesta, que plantea establecer un mecanismo de "compensación de costes" que garantice que ningún Estado pagará más por financiarse a nivel europeo de lo que pagaría si acude por sí mismo al mercado.

Los mayores ahorros se verían en los países que más aporten al mecanismo -como Italia, Francia y España- y en aquellos con mayor diferencial de riesgo con respecto a Alemania -Polonia, Rumanía y Hungría-, mientras que el impacto sería neutro para los Estados que se financian más barato que Berlín -Luxemburgo, Países Bajos e Irlanda- gracias al mecanismo compensatorio, señala el documento.

España argumenta, no obstante, que todos los socios del bloque se beneficiarían de tener un "activo seguro global" que rebajaría los costes de financiación para Estados y empresas, mejoraría la integración de los mercados de capitales y potenciaría la autonomía estratégica de la UE.

"El entorno actual, marcado por la elevada incertidumbre política global y signos de debilidad estructural del dólar, ofrece una oportunidad única para la UE en este sentido", señala el documento.

Cuerpo defenderá esta propuesta en una reunión del Eurogrupo en la que también se pactará una declaración sobre la orientación fiscal que debe mantener la eurozona.

Se basarán en el reciente informe de la Junta Fiscal Europea, organismo que espera una posición “levemente expansiva” este año, pero que también mostró su preocupación por la flexibilización adicional propuesta por Bruselas para dar más margen presupuestario a los países para invertir en la descarbonización.

El Eurogrupo también mantendrá un debate sobre finanzas digitales y abordará una vez más los riesgos de ciberseguridad que plantean los nuevos modelos de inteligencia artificial, esta vez acompañados por el consejero delegado de la francesa Mistral, Arthur Mensch.