"Los iraníes se equivocaron al llevar a cabo esos ataques, que contravienen los compromisos que ellos mismos habían asumido", declaró Macron, al referirse a las acciones iraníes que, según afirmó, desencadenaron la respuesta estadounidense.
Pese al aumento de la tensión, el mandatario francés aseguró que el proceso diplomático sigue vigente y que los encuentros continuarán celebrándose. "Las reuniones previstas seguirán adelante con mucha calma, sangre fría y paciencia", afirmó.
Macron reiteró que Francia mantiene como prioridad una agenda basada en "la paz y la estabilidad" en la región. En ese sentido, abogó por la reapertura del estrecho de Ormuz "sin condiciones ni peajes", así como por garantizar la estabilidad en el Líbano mediante el desarme de Hezbolá, la retirada de todas las fuerzas extranjeras de su territorio y el fortalecimiento de la capacidad del Estado libanés para garantizar su propia seguridad.
Asimismo, defendió la continuidad de las negociaciones sobre el programa nuclear iraní como parte de un marco de seguridad regional más amplio. "Las conversaciones continuarán", declaró el presidente francés.
Los líderes de la OTAN instaron este miércoles a Irán a "respetar plenamente" la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, y consideraron que ese país "no debe disponer nunca de armas nucleares".
Los mandatarios de la Alianza Atlántica se pronunciaron así en la declaración final de su cumbre en Ankara, donde horas antes el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había dado por muerto el alto el fuego con Teherán tras los últimos ataques cruzados entre ambas partes.
