La cifra inicial de fallecidos se situó inicialmente en 12 pero el consejero de Presidencia del gobierno autónomo andaluz, Antonio Sanz, la ha situado en 11, aunque ha advertido de que este dato sigue siendo variable dada la complejidad de la gestión de la emergencia sobre el terreno.
El incendio se produjo en Los Gallardos, una pedanía de la provincia de Almería donde varias de las víctimas se vieron sorprendidas por las llamas en el interior de sus vehículos.
Sanz ha reiterado que se trata de una "tragedia sin precedentes" y "del incendio de mayores consecuencias hasta la fecha" en la comunidad autónoma.
El consejero ha hecho un llamamiento explícito a la calma y a evitar decisiones unilaterales de evacuación, insistiendo a los vecinos en la absoluta necesidad de no tomar caminos ni vías de escape que no hayan sido coordinados y autorizados de manera expresa por los servicios de emergencia.
Las pesquisas iniciales confirman que el desvío por rutas improvisadas en medio de la densa humareda agravó las consecuencias dramáticas del desalojo en las primeras horas del suceso.
Sanz ha concretado dos "escenarios": uno con cuatro personas de origen británico muertas en un vehículo, y otro con siete muertos que al parecer "estaban caminando" y "buscando una salida" que "no era la prevista".
Ha indicado además que hay en estos momentos 122 personas realojadas en poblaciones aledañas.
"La situación del incendio es compleja. Es un incendio con muchísimo barranco en el que no ha podido entrar maquinaria, en el que no hay zonas de acceso. La topografía es malísima", ha explicado Sanz.
"Tenemos cuatro heridos más graves que tienen diferentes tipologías de quemaduras y que seguramente terminen siendo trasladados al Hospital Virgen del Rocío (en Sevilla) en helicóptero desde el hospital Torrecárdenas y tenemos cuatro menos graves. Por tanto, 8 heridos", ha apuntado por otro lado el consejero.
Cuando está amaneciendo en España, permanecen evacuados los habitantes de los núcleos de Almocáizar, Fuente del Albarico, Los Pinos, La Serena y el Pinar de Bédar, además de los usuarios del complejo turístico Miraflores.
La red de transportes e infraestructuras de la comarca del Levante almeriense continúa severamente afectada, aunque varias vías han sido ya abiertas.
El origen del siniestro, que motivó más de 150 llamadas de alerta a los servicios de emergencias, se sitúa en una carretera de la zona.
Los primeros avisos de los testigos presenciales detallaron que la caída de un cable de tendido eléctrico prendió la vegetación y que el fuerte viento propagó las llamas con extrema rapidez hacia la masa forestal colindante.
