Los viceministros del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Carlos Jorge Méndez y Déborah Rivas Saavedra, expusieron este viernes pormenores y novedades de las medidas en la televisión estatal.
"Hay transformaciones muy profundas y reales. Lo que estamos haciendo no es un retroceso al capitalismo. No queremos vender el país, se trata de poner todos los activos que tiene para generar las divisas que necesita", señaló el viceministro primero del Mincex, Jorge Méndez.
Explicó que algunas reformas implican cambiar normas legales y que entre las novedades se autoriza la participación de capital privado y extranjero en empresas privadas y cooperativas, los actores privados podrán realizar comercio internacional y los inversionistas podrán contratar personal de manera directa sin la obligación de una empresa empleadora estatal.
También indicó que se abre la posibilidad de que los negocios o empresas cubanas asociadas al capital extranjero puedan abrir cuentas bancarias en el exterior, y posibilitar que los inversionistas extranjeros dispongan de sus ingresos en divisas y permitir su acceso al mercado cambiario.
Sobre los trámites para la aprobación de la inversión extranjera directa dijo que se simplifican con menos documentación y más agilidad en la aprobación de nuevas inversiones.
Mencionó que las medidas contemplan la participación del capital extranjero en la conservación del sector inmobiliario en zonas con valores patrimoniales como La Habana Vieja, así como alargar el límite del otorgamiento de derechos de superficie hasta los 99 años y de derechos de usufructo por más de 50 años para la inversión extranjera.
Avanzó que en estos días se han aprobado negocios para la importación de combustibles, así como la participación en los sectores del azúcar y el bancario-financiero, "siempre si es un negocio que le interesa a Cuba".
"Hay disposición de abrir las puertas a los negocios" afirmó y consideró que las reformas son "una oportunidad para todos, la empresa estatal cubana, las cooperativas, los territorios, el sector privado nacional, las empresas establecidas en el país y los cubanos que viven el exterior" y quieran participar en el desarrollo de la isla, puntualizó.
Por su parte, la viceministra Rivas resaltó que las medidas favorecerán el fomento de las exportaciones de bienes y servicios profesionales, lo que consideró "una necesidad que tiene el modelo económico cubano para generar ingresos".
Apuntó que todos los actores que tengan las capacidades, podrán exportar directamente sus producciones y que a los proveedores establecidos en el país se le permitirá participar en la comercialización de productos del comercio exterior.
Rivas declaró que se están trazando las pautas para establecer un proceso "ágil y orgánico, enfocado en estas transformaciones con el fin de crear el clima que requiere el país" para los negocios.
El Gobierno cubano aprobó este junio 176 medidas que buscan flexibilizar su modelo económico, ampliar el rol del sector privado y abrir nuevas vías a la inversión extranjera, en medio de una profunda crisis y tensiones con Estados Unidos.
Las reformas llegan en un contexto en el que la economía cubana se ha contraído un 15 % entre 2020 y 2025 por la combinación de la pandemia, el endurecimiento de la sanciones estadounidenses y las fallidas medidas internas en materia monetaria y económica.
A ello se suma desde enero la política de máxima presión del Gobierno de EE.UU., que exige cambios políticos y económicos profundos con un cerco petrolero y una serie de sanciones secundarias que afectan directamente a entidades extranjeras.
