La carrera, protagonizada por la ganadería de Álvaro Núñez, dejó nueve corredores heridos con contusiones, ninguno de ellos por asta de toro, según el primer parte médico provisional facilitado desde el Hospital Universitario de Navarra. Cinco de estos heridos ya fueron trasladados a este hospital.
En el regreso a Pamplona (norte), tras su debut en 2025, los toros de Álvaro Núñez volvieron a mostrarse rapidísimos, si bien al quedarse un bravo rezagado en el último tramo del recorrido, el encierro se prolongó unos segundos, hasta llegar a los 2 minutos y 32 segundos.
A diferencia de lo sucedido en los encierros anteriores, en los que los cabestros lideraron la manada durante gran parte del recorrido, en esta ocasión un bravo tomó la delantera nada más salir de los corrales de Santo Domingo y guió raudo a sus hermanos por el centro de la ciudad, sin llegar a perder el ritmo en una carrera muy emocionante con numerosas caídas.
Puntuales a las 8 de la mañana (06.00 GMT), y tras los tradicionales cánticos a San Fermín, el patrón de las fiestas, la torada partió de los corrales a gran velocidad con un toro bravo junto a un cabestro abriendo el grupo y derrotando en algunos instantes hacia el lado derecho donde ya se encontraban los primeros corredores.
De esa forma y con los astados ya en cabeza, se dirigieron a la plaza Consistorial, que cruzaron sin mayores incidencias y avanzaron en grupo.
Por primera vez en estos Sanfermines los toros chocaron contra el vallado de la curva de acceso a la popular calle Estafeta, donde se vivieron momentos de tensión con algunos corredores atrapados entre los animales y el vallado y caídas.
En ese instante se separó el grupo con tres toros en cabeza, a gran velocidad, lo que propició huecos que permitieron acercarse a los corredores hasta las astas de las reses, que continuaron la carrera sin embestir.
En esta calle, la más larga del encierro, se sucedieron las caídas con la torada dividida y sin perder el ritmo.
Al final de la carrera un toro cayó y creó momentos de peligro, pero no llegó a embestir a los corredores caídos en el suelo y fue dirigido por un cabestro hasta el callejón de la plaza.
El resto de la manada entró antes en el coso para dirigirse a los chiqueros sin mayores dificultades y unos segundos después lo hizo el sexto toro.
Los bravos serán lidiados por la tarde en la Monumental Pamplonesa por los diestros Morante de la Puebla, Borja Jiménez y Pablo Aguado.
