Las áreas recuperadas son Deim Saad, una zona estratégica en la localidad de Qaysan, ya que conecta la región del Nilo Azul con la frontera con Etiopía y es la primera zona sudanesa por la que fluye el Nilo Azul -principal afluente del río Nilo- tras entrar en territorio sudanés; y, por otro lado, Yara, también considerada una zona clave dentro del estado.
Esta recuperación se produce tras repeler los ataques de los paramilitares y sus aliados, según un comunicado castrense. Hasta el momento, las FAR no han reaccionado ante esta información.
Estos progresos coinciden con el avance del Ejército en la ciudad de Kurmuk, en el estado del Nilo Azul, una de las zonas más importantes recuperadas en las últimas semanas y que se sitúa en la frontera con Etiopía.
El presidente del Consejo Soberano sudanés y comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Abdelfatah al Burhan, afirmó ayer viernes que los combates contra las FAR y sus aliados siguen con el objetivo de eliminar lo que describió como una "rebelión".
Los más de tres años de guerra en Sudán han provocado la muerte de unas 400.000 personas -según estimaciones de EE.UU.-, han abocado a más de 21,2 millones de personas a una situación de hambruna aguda y han obligado a otros 14 millones a abandonar sus hogares, convirtiendo al país africano en el escenario de la peor crisis de desplazamiento y hambre del mundo, según la ONU.
