Tras haber celebrado misa, se sentó en una de las mesas redondas que fueron colocadas para la ocasión a la sombra de los árboles de este paradisíaco lugar junto con personas en situación de vulnerabilidad y algunos migrantes y pronunció un breve discurso.
"Vengo sin discurso preparado, pero con hambre; con hambre de justicia, de auténtica caridad; con hambre de una Iglesia que sepa de verdad abrir las puertas, acoger y recibir a todos, donde haya amor para todos y donde nadie sea enemigo, donde nos conozcamos, vivamos la reconciliación, el perdón y la paz", dijo.
El pontífice pidió una sociedad donde "se pueda vivir con justicia, donde se puedan eliminar las causas de la pobreza, donde se puedan eliminar las causas de las injusticias que aún existen en nuestro mundo".
Deseó también construir "un mundo diferente, un mundo de esperanza, un mundo que, a menudo, se ve destrozado por la violencia, el odio y la discriminación. Trabajemos juntos. Intentemos ser siempre esta experiencia de Iglesia de justicia, paz y amor", agregó.
El papa ya celebró esta iniciativa el 17 de agosto de 2025, cuando almorzó con personas en situación de pobreza de la diócesis de Albano, a la que pertenece Castel Gandolfo, y este año tocó a la diócesis de Roma.
Cada año, se invitará a una diócesis a participar con personas en situación de pobreza, refugiados, migrantes y otros grupos socialmente vulnerables.
El menú de este sábado era pasta alla amatriciana, asado de ternera, achicoria y fresas con nata.
León XIV se trasladó el pasado domingo al Palacio Apostólico de Castel Gandolfo, a unos 30 kilómetros de Roma, para iniciar un período de descanso que se prolongará hasta el 27 de julio.
Durante estas semanas quedarán suspendidas todas las audiencias generales, privadas y especiales, por lo que su agenda solo contempla el rezo del ángelus los domingos de este mes en la Plaza de la Libertad de la localidad.
Está previsto que las audiencias generales se reanuden de forma habitual el miércoles 5 de agosto.
El papa estadounidense repite así su mes de vacaciones en esta localidad, aunque en esta ocasión residirá en el palacio apostólico y no en la villa Barberini, donde pasó el verano pasado y suele acudir todos los martes para pasar el día de descanso.
