Según confirmaron a EFE fuentes de la Comandancia de la Guardia Civil de Almería, el cierre de estas batidas consolida el balance humano del siniestro en esas doce víctimas mortales, ocho desaparecidos oficiales y ocho heridos, cuatro de los cuales permanecen hospitalizados en estado grave.
El operativo especial de búsqueda estuvo conformado por un centenar de efectivos, integrado por agentes de la Guardia Civil, personal de la Unidad Militar de Emergencias (UME), el Grupo de Emergencias de Andalucía (región a la que pertenece Almería) y la unidad canina de Protección Civil de la Diputación Provincial.
Este contingente realizó durante las últimas jornadas un trabajo de rastreo georreferenciado para descartar la presencia de personas ocultas bajo las cenizas o vinculadas a las ocho denuncias por desaparición.
A pesar de la finalización de las labores de batida en el perímetro general, la Guardia Civil mantiene un control de acceso sobre el municipio de Bédar (Almería), considerado la "zona cero" de la tragedia.
Actualmente, la entrada a esta localidad se encuentra restringida única y exclusivamente a los familiares de los residentes y está prohibido el paso a personas externas.
Las autoridades centran ahora su atención en el complejo proceso de identificación de las doce víctimas mortales, que son presuntamente extranjeras, probablemente británicos y belgas.
Aunque el departamento de Biología del servicio de Criminalística de la Guardia Civil obtuvo sus perfiles genéticos, la confirmación oficial continúa a la espera del cotejo de ADN con los familiares que se están desplazando a España.
Ahora, la Diputación de Almería trabaja en la fase de recuperación de los servicios e infraestructuras dañadas por el incendio, con el compromiso de asumir cualquier gasto de manutención o alojamiento derivado de la emergencia.
