El ministro de Información yemení, Muamar al Eryani, dijo en su cuenta de X que esta conexión aérea no debe considerarse como "una nueva ruta de contrabando", sino como "un intento de cambiar a un patrón de apoyo más peligroso para la milicia".
Asimismo, indicó que daría a Irán "mayor capacidad de reabastecimiento rápido y regular" tras la creciente presión sobre las rutas marítimas que ha utilizado para transferir armas y asesores militares al Yemen, así como el traslado de "expertos de la Guardia Revolucionaria", que afirmó que asiste a los hutíes.
Insistió en que estos vuelos fuera del control del Gobierno yemení dificultarían la inspección de la carga y permitirían el traslado de "chips electrónicos, sistemas de comunicación, dispositivos de guiado, software y otros equipos de doble uso" que, según afirmó, son esenciales para el desarrollo de misiles y drones.
"Permitir el establecimiento de este puente aéreo significa, en la práctica, otorgar a Irán un corredor seguro y sostenible para gestionar sus operaciones dentro del Yemen", declaró Al Eryani, que argumentó que tal medida socavaría las sanciones internacionales, amenazaría la seguridad en el mar Rojo y de la navegación comercial.
El Gobierno reconocido internacionalmente ha rechazado los planes de los hutíes para establecer vuelos comerciales directos entre Teherán y Saná, argumentando que cualquier servicio aéreo internacional debe ser autorizado por las autoridades legítimas.
La disputa se intensificó después de que las autoridades iraníes solicitaran un vuelo de Teherán a Saná para transportar a una delegación hutí que regresaba de Irán.
El Consejo Presidencial de Yemen rechazó la solicitud, calificándola de violación de la soberanía del país, y ofreció en su lugar organizar un vuelo chárter de la aerolínea nacional Yemenia Airways para traer de vuelta a la delegación.
La coalición liderada por Arabia Saudí, que controla el espacio aéreo yemení, también se ha opuesto a los vuelos iraníes no autorizados a Saná, advirtiendo que violan los procedimientos vigentes que regulan el acceso al aeropuerto.
Los hutíes han defendido los vuelos directos con Irán como un derecho soberano de sus autoridades de facto en Saná, al tiempo que han prometido repetidamente seguir adelante con los planes para una ruta aérea entre Teherán y Saná a pesar de las objeciones.
