La protección de la vizcacha ecuatoriana impulsa compra de uno de sus refugios naturales

Imagen sin descripción

Quito, 12 jul (EFE).- La protección de la vizcacha ecuatoriana, una especie endémica de Ecuador de este roedor andino, ha llevado a una fundación a plantearse adquirir Loma Delgada, uno de los pocos refugios naturales de este animal en peligro crítico de extinción.

Loma Delgada, ubicada en el cantón (municipio) de Quilanga, de la sureña provincia andina de Loja, fronteriza con Perú, alcanza las 35 hectáreas de extensión pero enfrenta diversas amenazas como incendios, especies invasoras, el avance de la agricultura y la posible expansión de la minería.

Este espacio alcanza los 2.400 metros de altitud dentro de una propiedad privada, cuyo dueño se ha encargado de proteger la zona durante años y ahora es la Fundación Amazonía Productiva la que pretende seguir esa misión.

"El actual propietario nos ha comentado que en 2019 recibió la visita de una empresa relacionada con una concesión minera importante en esta zona", explicó a EFE la gestora del proyecto, Karen Gudiño, quien detalló que la intención es evitar que estas actividades económicas se desarrollen un espacio a que ella considera un "santuario ecológico".

Loma Delgada alberga cascadas, cavernas, nacientes de agua y más de cincuenta especies de flora y fauna, entre ellas la vizcacha ecuatoriana, un mamífero endémico catalogado en peligro crítico de extinción.

La especie, según detalló el biólogo Jimmy Japón a EFE, fue descubierta en 2009 y, aunque inicialmente se pensó que habitaba en un único lugar, investigaciones posteriores identificaron pequeñas poblaciones aisladas en diferentes montañas de Loja.

El animal cumple una función esencial dentro del ecosistema. Al alimentarse de vegetación, semillas y otras partes de las plantas, contribuye a dispersarlas y favorece la formación de suelo fértil. "Cumple el rol de jardinero", resumió Japón.

Pero la importancia de Loma Delgada no se limita a la supervivencia de esta especie. Su microcuenca abastece directamente de agua a unas 3.500 personas de comunidades cercanas y también forma parte del sistema cuyas aguas continúan hacia Perú, según explicó a EFE Gudiño.

No obstante, este bosque andino está amenazado por varios factores, como el pino, una especie invasora que es altamente inflamable y que ha ido ocupando los espacios donde antes convivían cactus, hierbas y arbustos.

Además, en 2024, un incendio afectó miles de hectáreas de esta zona del sur del país y alcanzó las partes altas de Loma Delgada. "La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR) contabilizó 6.300 hectáreas afectadas, pero quienes viven allí denuncian muchas más", explicó Gudiño.

Para la organización, la combinación de estas amenazas y el interés de empresas mineras por adquirir el terreno pone en riesgo la biodiversidad y el equilibrio ecológico de la zona.

Por ello, la fundación quiere recaudar 167.106 dólares, de los cuáles 60.000 se destinarán a adquirir las 35 hectáreas y que el resto financiará durante cinco años la restauración ecológica, la reforestación con especies nativas, el monitoreo mediante cámaras trampa, la investigación científica y el trabajo de un guardaparques local.

El proyecto también plantea impulsar el ecoturismo responsable, la educación ambiental y actividades productivas compatibles con la conservación.

"Proteger este espacio significa asegurar el futuro de una especie única del Ecuador, conservar fuentes de agua y fortalecer alternativas sostenibles que beneficien a quienes habitan este territorio", concluyó Gudiño.