Cerca de un millar de personas, incluidos familiares de las víctimas, participaron este domingo en una marcha silenciosa por el Paseo de los Ingleses bajo el lema: "Debemos estar ahí por aquellos que ya no están aquí".
Vestidos en su mayoría de blanco y con una rosa del mismo color en la mano, los participantes se reunieron frente al Hospital Infantil Lenval, donde comenzó la trayectoria mortal del camión.
Encabezada por familiares de las víctimas, así como de heridos el 14 de julio de 2016, la marcha recorrió el paseo marítimo, cerrado al tráfico para la ocasión, hasta detenerse ante 'El Ángel de la Bahía', la escultura levantada en el lugar donde el vehículo fue finalmente detenido y su conductor abatido por la policía.
Allí, donde algunos regresaban por primera vez tras el atentado, depositaron coronas de flores en memoria de las víctimas, según testimonios recogidos por medios locales.
Los actos continuarán este lunes con una ceremonia interreligiosa y culminarán el martes, coincidiendo con la Fiesta Nacional francesa, con un homenaje presidido por el presidente francés, Emmanuel Macron. A las 22.34 horas, la misma en la que comenzó el atentado hace diez años, se encenderán 86 haces de luz, uno por cada una de las víctimas mortales.
En vísperas de la semifinal del Mundial entre Francia y España, que también se disputará el 14 de julio, el alcalde de Niza, Éric Ciotti, solicitó a la FIFA y a la Federación Francesa de Fútbol que se guarde un minuto de silencio antes del encuentro.
"Espero que este partido lleve también ese reconocimiento hacia las víctimas del atentado del 14 de julio y esa consideración de toda Francia", declaró este domingo en declaraciones a la televisión francesa BMF TV.
Ciotti también reaccionó a la detención del hermano del autor del atentado, arrestado recientemente en Niza.
Según explicó, el hombre, de nacionalidad tunecina y en situación irregular, ocupaba ilegalmente una vivienda y había amenazado a su propietario.
El alcalde aseguró haber pedido su expulsión del territorio francés y afirmó que este caso "demuestra desgraciadamente los fallos de nuestro sistema de seguridad y migratorio", al considerar que una persona en situación irregular y familiar directo del terrorista pudo permanecer en el país sin ser detectada.
