"Apenas dos días después de nuestra reunión con el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) hemos tenido el día más sangriento en Energodar. Y no es una metáfora, es un hecho. Cuatro personas murieron, dos mujeres y dos hombres, y cuatro resultaron heridas, una de ellas de gravedad", afirmó en un comunicado difundido por la agencia.
Recordó que "uno de los principales resultados de las consultas celebradas en el OIEA fue el acuerdo de un enfoque totalmente diferente a la hora de informar a la comunidad internacional sobre las situación en Energodar y la central nuclear de Zaporiyia".
"El hecho de que este tema fuera uno de los principales durante las conversaciones refleja nuestra posición: a día de hoy tenemos la impresión de que el destino de los residentes de Energodar, de los empleados de la central nuclear de Zapriyia y la propia seguridad de la estación solo interesa a la parte rusa", sostuvo.
Por el contrario, denunció que "las organizaciones internacionales y los líderes europeos en el mejor de los casos se escuda con la 'corrección política' o prefieren simplemente ignorar los hechos".
"Desde el 27 de abril ya son once los muertos civiles. El número de heridos es de decenas", aseveró.
Este domingo un dron ucraniano atacó una parada de autobús en Energodar, ciudad aledaña a la central nuclear de Zaporiyia, la mayor de su tipo en Europa, matando en el acto a una mujer e hiriendo de gravedad a varias personas, según informaron los medios rusos.
Además, durante la jornada Ucrania atacó con drones una tienda en la ciudad, mientras otro explotó junto a un puesto médico pediátrico.
El pasado viernes Lijachov se reunió con el director general del OIEA, Rafael Grossi, y denunció los contantes ataques ucranianos contra esta instalación nuclear.
"Quisiera destacar que, según las estimaciones más conservadoras, la planta ha sufrido más de 460 ataques con drones y más de 16 ataques de artillería" desde mediados de marzo, señaló Lijachov.
Por su parte, Grossi calificó las consultas como "productivas", aunque "intensas".
"El mensaje que quiero transmitir, que es muy claro e importante, es el mismo que se está debatiendo en el Consejo de Seguridad de la ONU y en la junta de dirección del OIEA: cualquier ataque contra una central nuclear es inaceptable", expresó Grossi.
