El líder de una poderosa banda ecuatoriana se opone a su entrega a EE.UU.: "Es un montaje"

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Madrid, 14 jul (EFE).- Wilmer Chavarría, Pipo, presunto líder de Los Lobos, la banda criminal más poderosa de Ecuador y al que las autoridades de su país interrogaron en España por el asesinato del candidato presidencial Fernando Villacencio en 2023, se ha negado a ser extraditado a EE. UU., que le reclama por su supuesta participación en la introducción de cinco kilos de cocaína en California.

En la vista de extradición celebrada este martes en la Audiencia Nacional, Chavarría ha alegado que la petición de entrega de EE. UU. es "un montaje" en connivencia con Ecuador, adonde asegura que será "reextraditado" si se accede a la petición de las autoridades estadounidenses y si finalmente no es entregado a su país, que también le reclama.

Precisamente, Chavarría está pendiente de que la Audiencia Nacional resuelva otra petición de entrega a su país para cumplir una condena de 16 años de cárcel por tres homicidios el 3 de julio de 2010 durante un tiroteo tras el asalto a una sucursal bancaria en el que fueron sustraídos 38.000 dólares.

Pipo ha expuesto en la vista, que ha durado poco más de media hora, que existe un acuerdo entre Ecuador y EE. UU., en contra de lo que afirman públicamente las autoridades ecuatorianas, para enviarle a su país si finalmente es rechazada la petición de las autoridades ecuatorianas y se acepta la de las estadounidenses.

“Es un montaje. Lo que quieren es mandarme a EE. UU. y luego enviarme desde allí a Ecuador para silenciarme”, ha asegurado en la vista, según informan a EFE fuentes jurídicas.

Su abogado le ha preguntado a qué se refería con que Ecuador quiere “silenciarle” y el reclamado ha respondido: “Matarme por haber incriminado al presidente Noboa en el asesinato de Villavicencio” , ha dicgo en alusión a lo que declaró en el interrogatorio al que fue sometido a petición de la Fiscalía de su país en la prisión de Zuera (Zaragoza) a finales de febrero pasado.

En ese interrogatorio, afirmó que el crimen de Villavicencio fue ordenado por el actual presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, ante el temor de que el candidato asesinado ganara las elecciones de 2025.

En la anterior vista de extradición, ya declaró que su imputación por este crimen obedecía a "un montaje" para conseguir su entrega a Ecuador.

En cuanto a la acusación de narcotráfico por la que se le reclama en EE. UU., ha defendido que los hechos que se le imputan no habrían tenido lugar en ese país, sino en México, al localizarlos en Baja California.

Además ha destacado que jamás ha pisado suelo estadounidense: “En ese país no he estado nunca. Por no tener, no tengo ni un billete de un dólar”, ha enfatizado, y ha añadido que EE. UU. ordenó su detención un mes después de haberlo sido en España y después también de que Ecuador solicitara su extradición.

Pipo fue capturado en noviembre de 2025 en Málaga, donde había llegado en 2022 con una identidad falsa desde Colombia tras fingir su muerte en Ecuador y al parecer se habría operado siete veces el rostro para no ser reconocido.

En la vista de extradición relativa a la petición de Ecuador, celebrada el pasado 1 de junio en la Audiencia Nacional, pidió no ser entregado a su país y alegó que corría peligro su vida porque está amenazado de muerte por el Gobierno ecuatoriano.

Al igual que con la petición de entrega de Ecuador, la Fiscalía también ha apoyado por su parte su extradición a Estados Unidos.

Según su defensa, el ministro del Interior de Ecuador, John Reimberg, al que dice que escuchó asegurar que fue Noboa quien ordenó el asesinato de Villavicencio, reconoció públicamente un pacto con EE. UU. para que Chavarría pueda ser finalmente extraditado a su país en cualquier caso.

Subraya que la reclamación de EE. UU. se produjo después de que la Audiencia Nacional denegara entregar a Ecuador al presunto líder de la banda de Los Tiguerones, William Joffre Alcívar Bautista, Negro Willy, por no entregar ese país en plazo las garantías necesarias para garantizar la vida en prisión del reclamado.