"Estas acciones reprobables constituyen una violación de la soberanía y la integridad territorial del Reino de Arabia Saudí y tienen el potencial de socavar aún más la paz y la estabilidad regionales", declaró Sharif en un comunicado difundido en la red social X.
El mandatario paquistaní condenó los "flagrantes ataques" sufridos la noche del lunes por Arabia Saudí y reafirmó el "apoyo inquebrantable" de Pakistán a la seguridad del reino.
La condena de Islamabad se produjo después de que los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, afirmaran haber atacado con drones y misiles balísticos el aeropuerto internacional saudí de Abha, en el suroeste del país.
Los hutíes presentaron la ofensiva como una respuesta al ataque previo contra el aeropuerto internacional de Saná, capital del Yemen controlada por los rebeldes hutíes. La pista de aterrizaje del aeródromo de Saná, bajo control de los insurgentes, fue dañada el lunes para impedir el aterrizaje de un avión civil iraní.
Pakistán y Arabia Saudí mantienen históricamente estrechos vínculos políticos, militares y económicos, reforzados en septiembre de 2025 con un Acuerdo Estratégico de Defensa Mutua que, según el comunicado conjunto difundido entonces por Islamabad, considera cualquier agresión contra uno de los dos países como una agresión contra ambos.
El pasado 11 de abril, Pakistán envió escuadrones de cazas y tropas a la base saudí Rey Abdulaziz, en el primer movimiento operativo posterior a la firma del acuerdo.
Durante la guerra entre Estados Unidos e Irán, el ministro de Exteriores paquistaní, Ishaq Dar, recordó expresamente a Teherán la vigencia de la cláusula de defensa compartida entre Islamabad y Riad.
La defensa pública de la soberanía saudí llega en un momento en que Pakistán intenta sostener el proceso diplomático entre Washington y Teherán, articulado en torno al llamado Memorando de Islamabad, mientras mantiene con Arabia Saudí un pacto de defensa mutua frente a cualquier agresión contra uno de los dos países.
