El balance refleja la dimensión laboral y humana de una crisis marítima marcada por la guerra entre Estados Unidos e Irán, que ha convertido el golfo Pérsico, el estrecho de Ormuz y el golfo de Omán en rutas de alto riesgo para la navegación comercial y para miles de trabajadores civiles embarcados.
El último caso fue confirmado el martes por el Ministerio de Exteriores indio, que informó de la muerte de un marinero indio y de otros diez heridos tras el ataque contra los petroleros MT Al Bahiyah y MT Mombasa durante su tránsito por el estrecho de Ormuz.
Los dos buques transportaban en conjunto a 30 marineros indios, dentro de una tripulación total de 46 personas.
El Ministerio de Defensa de Emiratos Árabes Unidos atribuyó el ataque contra los dos petroleros a misiles de crucero iraníes mientras navegaban por aguas de Omán, en la ruta sur del estrecho de Ormuz.
Las informaciones oficiales disponibles recogen víctimas de otras nacionalidades entre los tripulantes de buques atacados en la zona, entre ellas filipinos, tailandeses e indonesios, pero ningún otro grupo alcanza hasta ahora la cifra atribuida a ciudadanos indios.
Según el Seafarer Workforce Report 2026, la India es el segundo mayor proveedor de marinos certificados para la flota mercante mundial, solo por detrás de Filipinas. El informe estima que el país aporta cerca de 300.000 trabajadores marítimos en activo, entre oficiales y personal de cubierta.
La India ya había convocado a mediados de junio al encargado de negocios de Estados Unidos en Nueva Delhi para protestar por un ataque estadounidense contra el petrolero MT Settebello, con bandera de Palaos, en el que murieron tres tripulantes indios.
El Gobierno indio también confirmó en los últimos días la desaparición de un ciudadano indio tras un ataque contra el buque comercial GFS Galaxy, con bandera de Chipre, frente a las costas de Omán.
La acumulación de víctimas llevó al Gobierno indio a activar un operativo especial para localizar, monitorear y asistir de forma individual a cada marinero indio que navegue por el golfo Pérsico, el estrecho de Ormuz y el golfo de Omán, independientemente de la bandera del buque en el que trabaje.
El ministro indio de Puertos, Navegación y Vías Navegables, Sarbananda Sonowal, ordenó a la Dirección General de Navegación crear un panel operativo con información en tiempo real sobre cada buque con presencia de marineros indios en la zona afectada.
El estrecho de Ormuz, situado entre Irán y Omán, concentra una parte esencial del transporte mundial de petróleo y gas, y su seguridad es sensible para países dependientes de las importaciones energéticas, como la India.
