Péter Szijjártó, exministro de Exteriores de Orbán, deja la política y trabajará para BYD

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Budapest, 15 jul (EFE).- Péter Szijjártó, durante años ministro húngaro de Exteriores del Gobierno del ultranacionalista Viktor Orbán, anunció este miércoles que abandona la política para ocupar un alto cargo en el fabricante chino de automóviles eléctricos BYD.

"He presentado mi dimisión a mi mandato parlamentario. El motivo es que he recibido la distinguida oferta de una de las empresas líderes de la economía mundial para ocupar un cargo internacional", anunció Szijjártó en la red social Facebook.

El exministro, entre 2014 y 2026 la cara visible de la 'democracia iliberal' de Orbán, aclaró que trabajará para BYD, que en breve inaugurará su primera planta europea en Szeged, al sur de Hungría.

Szijjártó asume como director responsable de las relaciones exteriores y del desarrollo de nuevas divisiones del grupo BYD.

Como ministro de Exteriores fue uno de los responsables de la política de 'apertura hacia el Este', con la que Hungría de Orbán pretendía convertirse en un puente entre Occidente y las potencias orientales.

El Gobierno de Orbán ha apoyado la inversión de BYD en Szeged con 361 millones de euros, en forma de alivios fiscales y fomentos infraestructurales.

El nuevo primer ministro de Hungría, el conservador Péter Magyar, en el poder desde mayo tras derrotar a Orbán en las elecciones de abril pasado, acusó a Szijjártó de servir a intereses ajenos.

"Ya sospechábamos que Péter Szijjártó, como ministro de Exteriores y de Comercio Exterior, no promovía los intereses nacionales húngaros; y el hecho de que ahora se vaya a trabajar a BYD, no hace más que confirmar esta idea", dijo el primer ministro en redes sociales.

Durante la campaña para las elecciones legislativas se filtraron algunas conversaciones teléfonos -calificadas por los críticos como "comprometedoras" entre Szijjártó y el ministro de Exteriores de Rusia, Serguei Lavrov, al que calificó como un "amigo".

En algunos de esos contactos, realizados durante reuniones ministeriales de la Unión Europea (UE), el entonces ministro húngaro prometía entregar a Rusia documentos comunitarios y ayudar a sacar personas cercanas al Kremlin de listas europeas de sanciones.