Entre los finalistas figura un proyecto japonés, que había quedado tercero en la primera selección.
Ese proyecto SANAA+A0-CPA-JHS, llamado 'Estratos vivos', concibe el MuNa como un conjunto de capas superpuestas que relacionan historia, cultura y paisaje. Las formas horizontales representan la estratificación del tiempo, mientras que los patios y vacíos verticales conectan los distintos niveles del edificio.
El círculo es el principal recurso espacial, aparece en patios, plazas y recorridos, tomando como referencia espacios ancestrales de reunión y ritual.
El proyecto extiende el paisaje del parque La Carolina, uno de los más importantes de Quito, hacia el museo mediante jardines, plazas circulares, terrazas y espacios abiertos que fortalecen la conexión entre la naturaleza y la ciudad.
También está 'Topografías de memoria', del equipo arquitectónico B720-ARQUITECTURA Y LERA, que transforma al MuNa en un paisaje arquitectónico donde la historia de Ecuador se descubre a través de un recorrido que conecta territorio, patrimonio y ciudad.
El proyecto organiza el edificio en capas que revelan los procesos de conservación, investigación y exposición, permitiendo que los visitantes conozcan no solo las colecciones, sino también el trabajo que las preserva.
Su propuesta integra espacios públicos, tecnología y una experiencia museográfica dinámica, convirtiendo al museo en un lugar vivo de encuentro, conocimiento e innovación, de acuerdo a la información.
El equipo arquitectónico Mario Cucinella presenta 'Paisaje urbano transitable', una arquitectura que integra jardines, terrazas y senderos que permiten recorrer el edificio desde el espacio público, fusionando la experiencia cultural con el entorno natural.
El proyecto también conecta de manera continua el Parque La Carolina con el museo mediante jardines, terrazas y senderos, fortaleciendo la relación entre la ciudad, el paisaje y la arquitectura.
En esta etapa del concurso participaron diez finalistas del proceso anterior, analizados por un jurado que realizó una evaluación técnica, "considerando criterios de calidad arquitectónica, funcionalidad, sostenibilidad, integración urbana y propuesta museográfica", según había anticipado el ministro de Infraestructura y Transporte, Roberto Luque.
Los tres proyectos mejor puntuados están expuestos en una página web hasta el sábado, para que la ciudadanía pueda votar e, incluso, sugerir características.
La calificación del jurado tiene un peso del 85 % en el puntaje total y el voto de la ciudadanía un 15 %.
Esta elección se lleva a cabo después de que el Gobierno rechazó la propuesta 'Ecos del sol', del estudio de arquitectura Campo Baeza + MAODA, de Madrid y Quito, que había sido seleccionada en un concurso como el diseño ganador para el nuevo edificio del MuNa.
Esa propuesta fue escogida entre diecisiete anteproyectos finalistas por un jurado integrado por figuras nacionales e internacionales de la arquitectura.
Sin embargo, el diseño fue criticado en redes sociales y la viceministra de Cultura, Romina Muñoz, y el director del museo, Carlos Montalvo, renunciaron a sus cargos en medio de la polémica.
El nuevo edificio del MuNa se levantará en el centro norte de Quito con una inversión de cien millones de dólares. Albergará y conservará 1,2 millones de bienes culturales y patrimoniales que narran 12.000 años de historia y conforman la colección más importante del país andino.
