“Las partes llegaron a un acuerdo extrajudicial que actualmente están implementando. Lamentablemente, no puedo revelar los detalles para garantizar la integridad del proceso”, declaró a EFE, Jeremiah Bamu, quien calificó los términos de "confidenciales".
“Por el momento, solo puedo decir que ambas partes alcanzaron un punto en común que beneficia a ambas partes”, añadió el letrado, tras precisar que trabajan en la ejecución de los hitos fijados junto a sus clientes.
Según fuentes jurídicas consultadas por EFE, el Estado accedió a considerar algunos aspectos de estas peticiones, pero todavía restaba “redactar algunos documentos para que el acuerdo satisfaga a ambas partes”.
La comunidad intersexual de Zimbabue había presentado en septiembre pasado una demanda para que se reconozca legalmente un tercer marcador de sexo en los documentos oficiales y se le incluya como una categoría distinta en la legislación nacional.
El colectivo solicitaba que el nuevo marcador se identifique con la letra “I”, de intersexual, en certificados de nacimiento, pasaportes y carnés de identidad y que se prohíban las intervenciones médicas no consentidas y no esenciales en menores intersexuales.
El colectivo denunció que, durante generaciones, los hospitales del país africano realizaron cirugías correctivas en personas con genitales ambiguos para asignarles una categoría masculina o femenina, una práctica que causó conflictos de identidad de por vida a los afectados.
“Nuestro caso busca asegurar que contemos con leyes que nos protejan y que los certificados de nacimiento y otros documentos civiles nos reconozcan como intersexuales, sin obligarnos a ser hombres o mujeres”, señaló la portavoz de la Comunidad Intersexual de Zimbabue (IcoZ), Kudakwashe Murisa, en declaraciones a EFE.
Murisa explicó que la apelación responde a múltiples violaciones de derechos, incluyendo cirugías correctivas realizadas sin consentimiento.
“Pedimos al gobierno de Zimbabue que nos reconozca para que podamos disfrutar de nuestros derechos humanos como cualquier otro ciudadano. En este momento, nos sentimos como ciudadanos de segunda clase porque no podemos ejercer plenamente nuestros derechos”, enfatizó.
