De acuerdo con la encuesta realizada entre 5.087 empresas de la zona euro para el segundo trimestre del año, las firmas consultadas preveían, en promedio, que los precios de venta aumentarían un 3,2 %, un porcentaje algo menor al del anterior sondeo (3,5 %).
Además, ese promedio de compañías estimó "que los costes de los insumos no laborales, incluida la energía, subirían un 5,2 % -frente al 5,8 % en el anterior periodo-", al tiempo que "las expectativas salariales se moderaron aún más y se preveía que aumentaran un 2,5 %", un porcentaje menor al del anterior trimestre (2,8 %), según el sondeo.
La encuesta también mostró que las perspectivas económicas generales se mantuvieron como principal factor limitante en el acceso a la financiación.
El saldo neto de empresas que consideró que este factor tenía un efecto negativo se situó en el 29 %, frente al 26 % de la encuesta anterior.
Además, el saldo neto de empresas que notificó un aumento de los tipos de interés alcanzó el 42 %, un valor muy superior al 26 % registrado en el trimestre anterior.
Según el sondeo del BCE, las empresas se han visto afectadas por la guerra en Oriente Medio, pues, ante ese conflicto, un 36 % de las compañías indicó que trabajan para buscar nuevos proveedores de insumos o materiales y un 31 % se emplea en el uso eficiente de energía como respuesta a las "tensiones geopolíticas" en una región clave del mapa energético mundial.
"Además, el 21 % indicó que había aumentado sus existencias o creado reservas, mientras que el 15 % mencionó que había revisado sus contratos de seguros o de financiación comercial", indicó el BCE.
"Sólo el 8 % señaló que había reducido o suspendido su actividad en los mercados de exportación afectados", abundó la institución europea, cuyo estudio contó con una muestra que incluía 4.679 compañías que tenían menos de 250 empleados.
En el sondeo, que también contó con preguntas sobre inversiones en inteligencia artificial (IA) en los próximos doce meses, destacó que el 72 % de las firmas prevén financiar con fondos internos gastos en relación a esa tecnología.
Las opciones menos planificadas para invertir en esa tecnología son capital social o capital riesgo (6 %) y títulos de deuda (1 %), según la encuesta.
