Los presidentes y secretarios generales del Partido Socialista (PS), Partido por la Democracia (PPD), Partido Comunista (PC) y Frente Amplio (FA) comparecieron en una rueda de prensa, en Santiago, para anunciar también que en las próximas horas recurrirán ante el Tribunal Constitucional algunos artículos del llamado proyecto de Ley de Reconstrucción y Desarrollo Económico y Social, considerada la iniciativa estrella del líder ultraderechista.
"Hoy día la atención preferente del Gobierno -y también de los legisladores- debería estar puesta en solucionar la catástrofe y dejar la discusión de la megarreforma y de otras leyes para la semana siguiente", indicó la presidente del Partido Socialista, Patricia Vodanovic.
El sistema frontal que afecta a 10 de las 16 regiones de Chile desde la semana pasada ya ha dejado cinco muertos y al menos cuatro desaparecidos, además de cortes de agua y luz y cerca de 100.000 personas aisladas por subidas de ríos, según el último parte oficial.
Kast, que enfrenta su primera emergencia desde que llegó al poder en marzo pasado, decretó este viernes el estado de catástrofe en la región de Coquimbo, a 460 kilómetros al norte de Santiago, y en la provincia de Huasco, en Atacama, a 850 kilómetros al norte.
Constanza Martínez, la presidenta del Frente Amplio, el partido del expresidente Gabriel Boric (2022-2026), criticó en la misma rueda de prensa que el Gobierno busque aprobar la megarreforma "a como dé lugar" (cueste lo que cueste).
"Hoy día el proyecto supone un peligro para las arcas fiscales y un nivel de incertidumbre muy grande respecto a la capacidad que tenga el Estado para poder ir en ayuda de este tipo de situaciones", afirmó en la misma rueda.
El Senado chileno aprobó la semana pasada por la mínima la megarreforma, con la que el Ejecutivo busca impulsar el decaído crecimiento y crear empleo formal.
El corazón del proyecto es la reducción del impuesto a las empresas del 27 % al 23 %, beneficios fiscales para la repatriación de capitales y una polémica medida que garantiza invariabilidad o congelamiento tributario a grandes inversiones, uno de los artículos que serán impugnados constitucionalmente por la oposición.
El progresismo acusa al Gobierno de falta de diálogo y considera que es una reforma que beneficiará a los ricos y profundizará las desigualdades sociales
Como el proyecto original sufrió cambios durante la tramitación en el Senado, debe volver a ser votado este martes -para convertirse en ley- en la Cámara de Diputados, donde el Ejecutivo cuenta en principio con una mayoría más holgada, ya que los diputados del populista Partido de la Gente (PDG) se han mostrado favorables a la megarrerforma.
"Le hacemos un llamado al PDG a ponerse del lado de la mayoría del país. Si la megarreforma fuera plebiscitada el día de hoy, la mayoría de los chilenos, según todos los estudios de opinión, estarían en contra de ella y por lo tanto no es viable, no tiene apoyo ni sustento social”, aseguró en la comparecencia el presidente del PPD, Raúl Soto.
Distintos organismos autónomos han alertado que el proyecto puede desequilibrar aún más las arcas fiscales porque el crecimiento podría no compensar la menor recaudación.
Desde el Ejecutivo, respetaron la decisión de la oposición de recurrir al Tribunal Constitucional y dijeron que no es incompatible votar el martes la megarreforma con atender la emergencia.
"Es importante cerrar esa tramitación el día de mañana y eso no significa abandonar la preocupación por la emergencia ni los parlamentarios dejar abandonada la situación que les preocupa en cada una de las zonas y sus distritos", declaró a los medios el ministro del Interior, Claudio Alvarado.
