El relevo en Downing Street conserva, no obstante, a buena parte del equipo de Keir Starmer, aunque varios ministros asumen nuevas responsabilidades en el Ejecutivo.
Haigh, que estuvo al frente de Transportes entre julio y noviembre de 2024, tendrá ahora la responsabilidad de coordinar la acción del Gobierno y apoyar la aplicación del programa político de Burnham, con quien comparte raíces políticas en el norte de Inglaterra y al que respaldó durante la campaña por el liderazgo laborista.
Healey llega a Economía tras haber sido ministro de Defensa con Starmer, cargo al que renunció en protesta por la infrafinanciación en ese sector con el anterior primer ministro.
Cuenta con experiencia en el Tesoro, donde fue secretario económico y después financiero entre 2002 y 2007, durante el Gobierno de Tony Blair.
Healey y Burnham han situado entre sus prioridades la estabilidad económica dentro de las reglas fiscales, junto a medidas para reducir las facturas de los ciudadanos, impulsar la construcción de vivienda pública y reforzar la base industrial británica.
Miliband deja la cartera de Energía, que ocupaba desde la llegada al poder de los laboristas en 2024, para asumir Exteriores, después de que su nombre sonara también para Economía.
Líder del Partido Laborista entre 2010 y 2015, fue ministro de Energía y Cambio Climático entre 2008 y 2010 durante el Gobierno de Gordon Brown y regresó a esa área con Starmer.
Cercano a Burnham, al que apoyó durante la campaña por el liderazgo, Miliband ha defendido una política exterior centrada en el respeto al derecho internacional, el acercamiento a la Unión Europea y el refuerzo de la relación con Estados Unidos, además del respeto a los compromisos con organismos internacionales como la ONU.
Mahmood continúa al frente de Interior, cartera que asumió en septiembre de 2025 tras haber debutado en el Gobierno de Starmer como ministra de Justicia.
Abogada de formación, ha dirigido la política migratoria del Ejecutivo laborista, con medidas para reforzar el control de la inmigración irregular y reducir las llegadas por el Canal de la Mancha.
Streeting llega a Defensa tras dimitir en mayo como ministro de Sanidad para forzar la salida de Keir Starmer al frente del partido y del Gobierno.
Su nombramiento lo sitúa ante uno de los principales retos del nuevo Ejecutivo: cumplir el compromiso de elevar progresivamente el gasto militar hasta el 3 % del PIB durante la próxima legislatura y cubrir el déficit de financiación del plan de modernización de las Fuerzas Armadas heredado de la anterior Administración.
Cooper asume Sanidad después de haber dirigido Interior y Exteriores desde la llegada al poder del laborismo en julio de 2024. Sus principales retos serán reducir las listas de espera del Servicio Nacional de Salud (NHS) y relanzar el sistema de Atención Social.
Fue ministra de Trabajo y Pensiones entre 2009 y 2010 durante el Gobierno de Brown.
Fahnbulleh asume Energía tras el traslado de Ed Miliband a Exteriores. Al frente de esta cartera deberá abordar el coste de la energía y la transición hacia las renovables.
Reynolds recupera la cartera de Empresa. Su regreso al Ejecutivo lo sitúa al frente de una de las áreas centrales de la estrategia de reindustrialización y apoyo a la inversión.
