El laborismo pierde en Escocia a su líder, que se incorpora al gobierno central en Londres

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Glasgow (R. Unido), 23 jul (EFE).- El líder del Partido Laborista escocés, Anas Sarwar, anunció anoche su salida del Parlamento autónomo y de la dirección del partido para incorporarse como ministro de Estado de Comercio al nuevo Gobierno británico del primer ministro, Andy Burnham.

Sarwar, que dirigía a los laboristas escoceses desde 2021, recibirá un título vitalicio para ingresar en la Cámara de los Lores y poder ejercer el cargo ministerial, paso necesario porque no ocupa un escaño en la Cámara de los Comunes.

El político de Glasgow aseguró estar "encantado y honrado" por la petición de Burnham de servir "a todas las partes del Reino Unido" y afirmó que aceptaba la oportunidad porque siempre ha estado motivado por el servicio público.

La marcha de Sarwar llega dos meses después del peor resultado histórico del laborismo escocés en unas elecciones al Parlamento de Escocia: lograron solo 17 de los 129 escaños de Holyrood (sede del parlamento autonómico) en los comicios de mayo, en los que Sarwar se presentaba como alternativa al ministro principal escocés y líder del independentista Partido Nacional Escocés (SNP), John Swinney.

Sarwar se declaró "decepcionado" por no haber logrado un mejor resultado y reconoció que asumía su "parte merecida de responsabilidad" por la derrota.

Su decisión ha causado controversia porque, después de los comicios, aseguró que pretendía continuar al frente del partido durante los cinco años de legislatura. Pero además, había prometido en campaña que no aceptaría un escaño en la Cámara de los Lores, una institución que en el pasado había sugerido debía suprimirse.

Sarwar fue uno de los primeros dirigentes laboristas relevantes que reclamaron públicamente la dimisión del entonces primer ministro Keir Starmer en febrero, una intervención que agravó la crisis interna que desembocó en su salida en junio.

La hasta ahora número dos del partido, Jackie Baillie, ha asumido de manera interina el liderazgo de los laboristas escoceses, y en sus primeras palabras agradeció a Sarwar su "liderazgo y amistad" en un comunicado. Baillie informó de que el comité ejecutivo de la formación se reunirá para fijar el calendario de elección de un sucesor y que los detalles se comunicarán "a su debido tiempo".

El diputado laborista Brian Leishman afirmó este jueves que la salida de Sarwar brinda una oportunidad para "reconfigurar y remodelar" el partido, que sufre "una crisis de identidad".

No se celebrará una elección parcial para cubrir el escaño de Sarwar en el parlamento escocés de Holyrood, ya que había sido elegido mediante la lista regional de Glasgow. Las normas aprobadas el año pasado impiden que un político ocupe simultáneamente un escaño en el Parlamento británico y otro en el escocés.

La siguiente candidata laborista de esa lista es Monica Lennon, quien perdió su asiento parlamentario en mayo.

Por su parte, el dominante SNP acusó a Sarwar de haber sido "premiado" pese al fracaso electoral y cuestionó la coherencia de Burnham, quien había prometido renovar la política británica. Aun así, facilitará al dirigente escocés un puesto no electo y vitalicio en la Cámara de los Lores.

Swinney deseó a Sarwar suerte en su nuevo cargo, aunque calificó el nombramiento como una decisión “muy extraña” para un Gobierno que asegura querer recuperar la confianza ciudadana.

La renuncia obliga a los laboristas escoceses a buscar a su undécimo líder desde la creación del Parlamento autónomo en 1999 y reabre el debate sobre la estrategia de una formación que no gobierna en Escocia desde 2007.