"Nada es más importante que el bienestar y el futuro de nuestra juventud", afirmó Modi en X, al anunciar que el Gobierno decidió crear tribunales de tramitación acelerada para garantizar un castigo "rápido y estricto" a los implicados en filtraciones de exámenes.
"He ordenado a las autoridades y funcionarios competentes tomar todas las medidas necesarias al respecto", añadió el primer ministro, que prometió que quienes intenten dañar el futuro de los jóvenes "no quedarán impunes".
El anuncio llega tras varios semanas de protestas impulsadas por el Cockroach Janta Party (CJP), conocido como movimiento "Cucarachas", y por partidos opositores que exigen la salida del ministro de Educación, Dharmendra Pradhan, al que responsabilizan políticamente de los escándalos que han afectado a pruebas oficiales.
El CJP respondió al mensaje de Modi reiterando su principal demanda. "Dharmendra Pradhan debe dimitir", reclamó.
La controversia gira en torno a filtraciones e irregularidades en exámenes oficiales, entre ellos el NEET-UG, la prueba nacional de acceso a medicina.
En la India, estos exámenes son sensibles porque millones de jóvenes compiten cada año por plazas educativas y empleos públicos, vistos por muchas familias como una de las principales vías de movilidad social.
Los tribunales de tramitación acelerada se usan en la India para procesar con mayor rapidez determinados delitos o casos de alta sensibilidad pública, en un sistema judicial marcado por grandes retrasos.
Las protestas del CJP comenzaron como una sátira digital, pero se han transformado en una movilización juvenil contra lo que sus simpatizantes describen como una ruptura de confianza en las instituciones que regulan el acceso a la educación y a las oportunidades profesionales.
Aunque el detonante son los escándalos en exámenes oficiales, la protesta ha servido también como cauce para un descontento juvenil más amplio, alimentado por la falta de oportunidades, la presión por acceder a empleos públicos y una frustración acumulada con el Gobierno de Modi.
