Alcalde de Sebastia pide castigo a Israel como "potencia ocupante" tras declaración Unesco

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Jerusalén, 24 jul (EFE).- El alcalde del municipio de Sebastia (Cisjordania ocupada), Mohamed Azim, aseguró este viernes que exigirá a la comunidad internacional que castigue a Israel como "potencia ocupante", después de que la Unesco declarara hoy el yacimiento arqueológico de dicha localidad como Patrimonio Mundial.

"Se exigirá que se castigue a la potencia ocupante (Israel), que cese su control sobre el sitio (arqueológico) y que la comunidad internacional proporcione los fondos necesarios para su protección y desarrollo", dijo Azim a EFE por vía telefónica tras el anuncio del organismo de la ONU.

La Unesco decidió este viernes declarar al yacimiento de Sebastia, en el territorio palestino de Cisjordania, Patrimonio Mundial y simultáneamente incluirlo en su lista de sitios en peligro, en un procedimiento con carácter de urgencia por la amenaza de expropiación por parte de Israel.

Israel ha iniciado un proceso para expropiar unas 180 hectáreas de la acrópolis y terrenos circundantes de Sebastia, donde pretende desarrollar el llamado Parque Nacional de Samaria, orientado al turismo israelí en territorio palestino ocupado.

"Hoy la comunidad internacional ha afirmado inequívocamente quiénes son los legítimos propietarios del patrimonio histórico de Sebastia. Ha reafirmado la legitimidad de Sebastia sobre su territorio; con esta votación, la comunidad internacional ha hecho justicia con Sebastia", agregó Azim a EFE.

La localidad de Sebastia, donde se encuentra el yacimiento, está atravesada por el reparto de autoridades que establecieron los Acuerdos de Oslo II entre Israel y Palestina en 1995, dividiendo en tres áreas el enclave: la zona A, de control militar y administrativo palestino; la B, de control administrativo palestino pero militar israelí; y la C, de control militar y administrativo israelí.

El yacimiento se encuentra en el área C, mientras que el pueblo, de unos 3.600 habitantes, está en la zona B.

En mayo de 2025, el Ministerio de Patrimonio de Israel comenzó a excavar el yacimiento valiéndose del COGAT (el órgano militar que gestiona Cisjordania como territorio ocupado), sin coordinación o el consentimiento de las autoridades palestinas.

A finales de 2025,se informó al Ayuntamiento del pueblo de Sebastia sobre su intención de expropiar toda la acrópolis del yacimiento y áreas circundantes que son propiedad privada de la población, y en febrero de este año emitió una nueva orden de expropiación, ignorando sus apelaciones.

"Sebastia no se conformará con la votación de la Unesco. Utilizará el derecho internacional del patrimonio mundial para detener el proyecto de judaización de Sebastia por parte de la potencia ocupante, así como para exigir la devolución de los artefactos arqueológicos robados", culminó el alcalde de Sebastia.

El ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, escribió en su cuenta de X al respecto que el de la Unesco es un "debate de cínicas resoluciones palestinas que niegan y borran la historia judía".

"Ninguna resolución política puede borrar la historia. Ningún voto puede cambiar los hechos bajo nuestros pies", añadió Saar.

El de Sebastia es un yacimiento arqueológico cuyos inicios se remontan a los siglos VIII y IX a.C., cuando allí se situaba la capital del antiguo Reino de Israel, Samaria (hoy, el nombre con el que nacionalistas israelíes se refieren al norte de Cisjordania ocupada).

También allí se encontraron objetos del periodo helenístico, y durante el romano el rey Herodes I fomentó la construcción y la renombró como Sebaste. En el siglo XI d.C., los cruzados levantaron sobre la basílica bizantina previa (en la que estarían los restos de Juan el Bautista) una catedral.

Tras la conquista islámica, allí se alzó una mezquita en honor del profeta Yahya (el nombre en árabe de Juan el Bautista). Finalmente, Sebastia pasó a formar parte del Imperio Otomano en el siglo XVI, junto al resto de Palestina.