En torno a las 11:30 hora local (15:30 GMT), el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años, el de referencia para las hipotecas, los préstamos y las tarjetas de crédito, restaba 4,6 puntos básicos, hasta el 4,657 %.
Por su parte, el bono a 2 años, más observado por la Reserva Federal, retrocedía más de 5 puntos básicos, hasta el 4,309 %.
Durante la jornada del jueves, el rendimiento del título a 10 años superó el 4,7 % por primera vez desde mediados de enero de 2025, antes de que el presidente estadounidense, Donald Trump, asumiera el poder. El bono a 2 años también alcanzó niveles no vistos desde comienzos de ese año.
Esta subida se produjo, entre otros factores, por la escalada en Oriente Medio, que amenaza con convertir en un nuevo frente en torno al estrecho de Bab al Mandeb, la puerta al mar Rojo, que se ha convertido en una de las principales rutas alternativas al estrecho de Ormuz.
Las tensiones en la zona se dispararon por los enfrentamientos entre las milicias de los rebeldes hutíes del Yemen, respaldados por Irán, y Arabia Saudí, que respalda al Gobierno reconocido internacionalmente de Yemen y es aliado de Washington.
Además, Trump anunció nuevos aranceles de entre el 10 % y el 12,5 % a las importaciones procedentes de 60 países y economías.
La decisión del mandatario se produjo poco antes de que expirara el arancel global del 10 % impuesto tras la decisión del Tribunal Supremo de invalidar la mayor parte de sus gravámenes, al considerar que se había excedido en sus poderes al aplicar la ley de emergencia.
El bono del Tesoro a 30 años cedía 3,2 puntos básicos, hasta el 5,139 % y el de 6 meses, 2,5 puntos básicos, hasta el 4,035 %.
El aumento de los rendimientos encarece las condiciones de financiación para hogares y empresas, y también refleja la exigencia de los inversores de una mayor rentabilidad ante el temor a una inflación persistente, tipos de interés elevados y un mayor riesgo geopolítico.
