Este viernes, la Unidad Militar de Emergencias (UME) solicitó la activación del mecanismo europeo de respuesta, requiriendo al menos cuatro medios aéreos de extinción de ala fija, una solicitud a la que Grecia ya ha respondido ofreciendo dos aviones Canadair CL-415.
La primera vez que España solicitó esta ayuda fue en 2006, cuando pidió el envío de tres aviones, cinco helicópteros y 20 camiones especiales para la lucha contra los incendios forestales desatados en Galicia (noroeste).
Aquel verano llegaron a estar activos simultáneamente más de un centenar de incendios en esta comunidad autónoma, con un saldo de cinco muertos y más de 82.418 hectáreas quemadas entre el 4 y el 14 de agosto de 2006.
La segunda solicitud de España tuvo lugar en noviembre de 2024 con motivo de las inundaciones (por la tormenta -dana-, que causó 238 fallecidos) de Valencia (este).
Entonces el Gobierno español pidió 100 equipos de bombeo de alta capacidad y 50 expertos para suministrar asistencia técnica y apoyo.
Esta solicitud también incluyó medios para la limpieza, recuperación y tratamiento de residuos, además de los propios recursos humanos, los expertos.
Los incendios forestales del pasado verano también motivaron una solicitud de ayuda a la UE, con más de 410.000 hectáreas quemadas y más de 40 fuegos activos a la vez en España.
El Gobierno español cursó la petición el 13 de agosto de 2025, con una primera solicitud inicial de dos aviones antiincendios Canadair, aunque posteriormente se amplió con más medios, hasta convertirse en el mayor contingente de ayuda internacional de la historia para frenar los incendios.
En total, Francia envió dos aviones Canadair y un centenar de bomberos forestales; Italia, dos aeronaves Canadair con capacidad de hasta 550 litros; Países Bajos, dos helicópteros Chinook con capacidad para 7.000 litros; Eslovaquia, un helicóptero BlackHawk y la República Checa contribuyó con otro medio aéreo.
