Trump ha presionado a los legisladores republicanos en mensajes públicos, ha dejado de firmar leyes importantes (como la de vivienda) a modo de castigo a su partido y ha dado un discurso a la nación agitando de nuevo la duda sobre un supuesto fraude electoral en 2020 (aún no demostrado) para intentar que su "norma estrella" sea aprobada.
Sin embargo, la luz verde del Capitolio se le resiste.
Tras ser aprobado en la Cámara de Representantes, el proyecto de la ley 'SAVE America' se encuentra atascado en el Senado desde marzo sin haber conseguido los 60 votos necesarios al contar con el rechazo demócrata (los republicanos tratan ahora de salvarlo incluyéndolo en una norma presupuestaria).
Si la identificación de los votantes es algo razonable (una encuesta del Pew Research Center realizada el año pasado reveló que el 83 % de los encuestados estaba a favor de exigir que todos los votantes presentaran una identificación oficial con fotografía), ¿por qué resulta tan polémica la propuesta de Trump?
En la cultura política y federal estadounidense una identificación nacional, tipo DNI o cédula de ciudadanía, ha sido considerada como una especie de intromisión de las autoridades en la vida privada de los ciudadanos.
Por ello, las vías para identificarse en Estados Unidos son el permiso de conducir (que pueden tener también los inmigrantes), el pasaporte (la mitad de los estadounidenses no lo tiene: unos 146 millones, según los últimos datos del Departamento de Estado,) la partida de nacimiento (que muchos ciudadanos no conservan o no es de fácil acceso) y la tarjeta de la seguridad social (que carece de foto).
Cada uno de los 50 estados fija las reglas para verificar la ciudadanía y la identidad.
En 36 estados se exigen documentos con foto como la licencia de conducir, el pasaporte o documentos de identidad estatales; los otros 14, y Washington D.C., establecen alternativas, como emitir una declaración jurada.
Con este escenario, el Partido Demócrata y numerosas asociaciones de derechos civiles consideran que, "de facto", la ley 'SAVE America' supondría limitar el derecho al voto de millones de ciudadanos.
El director sénior de política jurídica del Center of American Progress, Devon Ombres, considera en declaraciones a EFE que "no es un proyecto de ley de identificación de votantes, sino de supresión del voto. Podría impedir que millones de estadounidenses ejerzan su derecho al voto".
"Incluso, las personas que ya están registradas para votar tendrán que proporcionar documentos de prueba de ciudadanía en persona en las oficinas de registro de votantes, ya que prohíbe el registro por correo o en línea. Actualmente, solo el 6 % de los estadounidenses se registran para votar en persona en las oficinas del condado. El resto lo hace mediante el registro automático en sus oficinas de tránsito, en línea o por correo postal", explica.
La ley 'SAVE America' afectará negativamente a varios grupos: a votantes rurales que tienen lejos los puntos donde registrarse para votar; a los jóvenes que voten por primera vez y que están en la universidad, y a personas mayores o con movilidad reducida.
Pero, sobre todo, supondrá un problema para "los 69 millones de mujeres casadas en Estados Unidos que no tienen actas de nacimiento que coincidan con sus nombres legales, ya que deberán obtener no solo actas de nacimiento, sino también documentos legales que demuestren el cambio de nombre para presentarlos en persona".
"Obtener copias certificadas de estos documentos puede llevar días o semanas, y supone un costo de tiempo y dinero para los votantes ya registrados", explica el experto.
Ombres insiste en que la ley "es una solución en busca de un problema, ya que el fraude electoral es prácticamente inexistente".
La base de datos de fraude electoral de la conservadora Heritage Foundation contempla solo 1.100 casos en todo el país a lo largo de décadas, y 99 casos de no ciudadanos votando.
Un estudio del prestigioso Brennan Center sobre las elecciones de 2016 en 42 jurisdicciones encontró 30 casos de posible voto de no ciudadanos de un total de 23,5 millones de votos emitidos.
A poco más de tres meses de las elecciones de medio mandato, Trump endurece el pulso con los legisladores, demócratas y republicanos, por aprobar la ley 'SAVE America'.
