Tras el rescate, Open Arms había solicitado a las autoridades competentes que le asignasen un puerto seguro y se les indicó el puerto de Salerno, al que el barco ha llegado esta mañana tras varias horas de travesía.
"La designación de Salerno como puerto de desembarque es la enésima aplicación de la medida gubernamental de los puertos lejanos. Una disposición que obliga a los barcos de las ONG a navegar durante días hacia puertos alejados de las zonas de rescate, lo que les impide patrullar el Mediterráneo Central y reduce su capacidad de respuesta ante nuevas emergencias", denunció Open Arms en un comunicado.
Esta medida, introducida por el Gobierno ultraderechista de Giorgia Meloni, "Open Arms sigue considerándola injustificada desde el punto de vista humanitario y contraproducente desde el punto de vista operativo", añadieron.
En estos días siguen llegando migrantes a las costas italianas, pero en un número muy inferior a los años anteriores.
Hasta este viernes, llegaron a Italia 16.218 migrantes en comparación con los 35.760 del año pasado.
